We are also on Facebook, Instagram and Twitter!
 

Radio Schedule



Support our band and online radio!


Via PayPal

 

 

 

Saturday, February 9, 2013










(Terrascape/ Celluloid/ EMI Odeón, 1971. Relanzado por MCA en 2001) 

FELA RANSOME KUTI AND THE AFRICA 70 WITH GINGER BAKER










Ginger Baker se salió de Cream, formó Blind Faith con Eric Clapton y Steve Winwood y no duraron más de un LP y se largó a recorrer el mundo buscando sonidos nuevos —después de haber tocado en un supergrupo como Cream, tenía que convencerse de que había algo más que eso—. En Nigeria conoció al gran músico y líder de opinión Fela Ransome Kuti (1938-1997) y grabaron un interesantísimo acetato lleno de sonidos Afro-occidentales, los más nigerianos posibles.



Eran las composiciones de Kuti, un músico politizado en extremo, capaz de hacer ver a Rage Against The Machine como bebés de pecho esperando a mamar la teta gorda del gobierno. Fela tenía la fuerza y el ritmo, era el visionario, el líder, y después de este disco vendrían maravillas indescriptibles en su trabajo, y horrores y violencia en su vida. Declararía la independencia de su casa como si fuera un país dentro de Nigeria y el gobierno lo atacaría cuantas veces sea necesario para acallar a él y a sus seguidores. Pero no lo lograron. Fue el SIDA quien lo calló en 1997, cuando era ya un ídolo absoluto. Su filosofía era contundente, política y a prueba de balas. No se alió a ningún partido, ideología o religión; es más, creó la suya.








Live es un disco muy bailable. Aunque al parecer Ginger Baker sólo toca la batería en un tema, "Ye Ye De Smell," éste efectúa un solo que ningún baterista debe dejar de escuchar para aprender cómo mantener el ritmo y hacer saber a los demás músicos quién lleva la canción por las astas. Es una paliza a los percusionistas del mundo que creen conseguir todo el sentimiento africano cuando realizan grabaciones edulcoradas con melodías "pop" francamente apáticas. De lejos es un excelente ejemplo de lo que es la música africana y un CD infaltable en una colección de música bailable para armar una super fiesta.






Recuerdo una fiesta en febrero del 2005 en San Francisco, el DJ tuvo el gusto de poner el primer tema del disco, "Let's Start," y en verdad fue toda una revolución. Los vientos estallando desde los parlantes, el riff de bajo repetitivo y seductor, y en medio los gritos de Fela anunciando que la música empieza. Siempre empieza.







Saturday, February 2, 2013











Mondo Exotica, first volume of the Ultra-Lounge Series by Capitol Records, is the Album of the Week for February 2-9, 2013. Its tracks will be played randomly on our regular rotation, 24/7. A marvelous record full of wanderlust and mystery, with superb performers like Martin Denny, Les Baxter and Yma Sumac. Highly recommendable for Tiki bars, bachelor pads (if you still think you can party like it's 1955) and muzak for places like comic book stores or tattoo parlors.



The album is available on Amazon.











Saturday, November 17, 2012









(también conocido como Clics Modernos, Interdisc, 1983)




Me ha tomado mucho condensar y anotar mis pensamientos sobre este magnifico disco del bigote bicolor García, aquel genio incomprendido capaz de convocar las emociones más sinceras en una canción, aunque le tome el pelearse con la prensa, arrebatarse en el escenario y llegar a tirarse del noveno piso de un hotel para caer a una piscina. Estas cosas las hace por una buena causa: la estabilidad emocional del argentino promedio, y la de él.





En Modern Clix, los temas guardan una similitud temática y melódica asombrosa, haciendo de éste el segundo disco "conceptual" de García con el planteamiento musical de sintetizadores creando abundantes acordes suspendidos. Es casi como oir una sola canción mimetizándose en diferentes ritmos y claves. El disco sonaba muy moderno para su época y ahora suena mejor que nunca gracias a la remasterización realizada el 2004. Claro que en LP edición argentina, el sonido sería pues... brutal.





Como ya lo habíamos mencionado en el artículo sobre Yendo De La Cama Al Living, García buscaba la redención de todo un país que mantuvo la boca cerrada después de 6 años de dictadura militar dura y represiva y que después se lavó las manos de toda la sangre derramada. Este álbum está referido también a esa época, específicamente con tres temas: "Nos Siguen Pegando Abajo," "Los Dinosaurios" y "Plateado Sobre Plateado." En el primero se describen los típicos incidentes de los operativos de inteligencia para amedrentar opositores y críticos del gobierno. "Los Dinosaurios" es un estatuto de culpabilidad ante la impotencia de no haber ayudado a los amigos que están en la cárcel o quién sabe dónde. "Plateado Sobre Plateado," probablemente el mejor tema del disco, presenta un arrebatador encierro nostálgico describiendo el exilio masivo de argentinos a Europa.


















"Nos Siguen Pegando Abajo," en Luna Park, Buenos Aires, 1983





Aparte de "Nos Siguen Pegando Abajo," no hay descripciones de los actos de violencia, solo emociones provocadas por las consecuencias: un amigo desaparecido, un viaje a través del Atlántico sin retorno, una casa vacía sin razón aparente. Hasta ahora es un misterio para muchos qué es lo que realmente pasó en Argentina entre 1976 y 1983. Es misión de Argentina y sólo Argentina el saberlo.





En "No Soy Un Extraño" Charly regresa a su Buenos Aires querido y lo encuentra cambiado. La gente ya no es la misma y muchas bocas están calladas, aunque los militares ya no patrullan las calles. Cuando él canta vamos a pescar dos peces con la misma red, ¿A qué se refiere? ¿A una declaración de su bisexualidad? ¿O a un simple encuentro con una encrucijada? En una época de transición generalizada, Buenos Aires cambiaba a una velocidad dramática y lo más probable es que esta canción haya sido analizada desde un punto de vista político; nada más.





"Dos Cero Uno (Transas)" son dos minutos autobiográficos minimalistas que conectan a "Nuevos Trapos," una égloga urbana sobre la búsqueda de lo que nos falta en la billetera y en la cabeza. Los argentinos no pueden vivir sin preocuparse de algo, y algunos se preocupan en demasía de la apariencia: "Bancate Ese Defecto" cuenta la historia de una chica (la República Argentina) la cual no está contenta ni con su nariz ni con sus tetas (lo que dejaron los militares), y lo primero que debe hacer para superar su pasado es aceptarlo. Magnífica analogía que nos toca a todos los latinoamericanos en general.





Músicos neoyorquinos adornan el disco cual querubines alrededor de un cuadro navideño. Lee Ritenour se deja notar en "No Soy Un Extraño" y "Plateado Sobre Plateado," aunque el control instrumental de todo el disco está dominado por García, haciendo de éste su disco más personal. A propósito, para canciones sobre frustración personal generalizada, ahí está el mayor éxito de este disco, "No Me Dejan Salir (Estoy Verde):" un número funk donde García samplea, como todo el mundo lo ha estado haciendo desde tiempos inmemoriales, a James Brown.





Véase el videoclip de "No Me Dejan Salir (Estoy Verde)"


















El disco en general es perfecto, ningún tema está de más y nos sorprende que esto sea así. García lanzaría una producción brillante más: "Piano Bar" y a partir de entonces su capacidad creativa iría en picada gracias a las drogas. Da pena decirlo pero las drogas se han llevado a dos Argentinos brillantes en su medio: Diego Maradona y Charly García. Emocionalmente, no hay diferencia entre el segundo gol de Maradona ante Inglaterra en el Mundial de México 86 y el triunfo artístico de Clics Modernos. Ambas son obras geniales, orgullo para los argentinos, de exportación para el mundo. Ambas hechas por hombres torturados que lamentablemente escogieron un mal camino que los alejó de lo que mejor sabían hacer, dejando a muchos fanáticos y seguidores decepcionados. Felizmente, ambos parecen haberse recuperado de una forma u otra, ganado un poco más de peso, y obtenido algo de control en sus vidas.










Más Charly?


Piano Bar: La continuación del Clix. Es un álbum mucho más violento líricamente. Ahí están "Rap del Exilio", "Demoliendo Hoteles" y "Cerca de la Revolución" que van más allá del subconsciente y se convierten en gritos de guerra. "Total Interferencia" es un lamento final brillante que nos vuelve a preguntar: ¿Dónde está Charly?



Tango (CBS, 1986): Pedro Aznar y Charly García graban un "EP" de 6 canciones. Entretenido, pero no trascendental. Aznar tiene una joya subvaluada aquí: La misteriosa "Culpable Eternamente."



Parte de la Religión (CBS, 1987): Bueno, a mi me pareció inferior a lo que había hecho antes. García empezaba su declive artístico, pero antes de caer en manos de la mediocridad, nos dejó "Rap de las Hormigas", "No Voy en Tren" y "Buscando Un Símbolo de Paz".




Friday, October 26, 2012








Orchestrion (CD, Nonesuch, 2010)




PAT METHENY

The Orchestrion Project (DVD/ BluRay, Eagle Rock, 2012)

PAT METHENY 







The Orchestrion Tour




24 de abril del 2010




Zellerbach Hall, Berkeley, California.







Voy a aprovechar que aún tengo los cables de mi cerebro cruzados para escribir estas líneas sobre la última locura de Pat Metheny, quien una vez más ha demostrado no sólo un talento increíble para ejecutar formatos musicales ya establecidos, sino para descubrir nuevos a punta de experimentación. Orchestrion es la presentación de Pat en una feria de ciencias y tecnología en la que él, sólo él, es el participante: un músico operador de robots.







El año 2002 leí de un grupo de rock llamado "Captured! By Robots", en donde sólo un miembro, Jay Vance, era controlado y forzado a tocar con una banda de androides. Me pareció algo chistoso, una idea absurda, pero a la vez no me dejaba de dar vueltas en la cabeza. Qué idea para disparatada y fascinante. En verdad, hace cien años, el concepto de la pianola, tocada con un rollo de papel agujereado, era el mismo. Artefactos ejecutando instrumentos musicales que, al no ser ejecutados por el hombre, dejaban descartada la posibilidad de cualquier "error" y generaban una fascinación patológica. La música popular nunca tomó ese rumbo, el mecánico, sino más bien tomó el atajo de la electrónica pero de forma tardía. Jay Vance, que no es nada más que un showman, en verdad no ha “perdido la cabeza” como Pat Metheny.



En abril del 2009, Cal Performances anunció a Metheny como parte de su lista de artistas de la temporada primavera 2010, y me pareció curioso que se anuncie que sólo él estaría en el escenario con su guitarra, presentando un innovador espectáculo. Poco después, el bajista Christian McBride afirmó que lo que cocinaba Metheny era un "proyecto revolucionario" que dejaría pasmados tanto a músicos como a audiencias en general. McBride hablaba de dicho trabajo como si se tratara de un golpe de estado a la música; pero, aunque encantador, el último trabajo de Pat Metheny probablemente no provoque ningún cambio radical. Eso sí, dará que hablar y mucho.











Primero que nada, Pat tiene tiempo, locura y paciencia suficientes como para programar una banda usando el mismo concepto de las pianolas mecánicas. Y no sólo una banda, sino una gran banda, algo así como un Pat Metheny Group ejecutable con solenoides y programable vía MIDI por el mismo Metheny tocando su guitarra. Capturado por robots, definitivamente.





















Pero, mecánica o no, la música es interesante en el CD Orchestrion,un trabajo de obsesión y amor por una tecnología olvidada. Cada platillo, tarola, bombo, maraca, sonaja, conga y demás percusión está cerca a una baqueta, conectada a un solenoide electromagnético que mueve dicha baqueta hacia el instrumento, golpeándolo de acuerdo a un ritmo programado vía MIDI por Metheny. Del mismo modo, el piano, xilofón, bajo y guitarra están robotizados y listos para recibir órdenes del virtuoso guitarrista. Un proyecto así presenta dificultades que músicos de carne y hueso no tienden a enfrentar; por ejemplo, el desgaste más rápido de los instrumentos. Una conga golpeada incesantemente en un mismo lugar del cuero por una sola baqueta tendrá a arruinarse más rápido que una tocada a mano y en diferentes partes. Eso lo sabe cualquier baterista y hasta mi abuela. Lo mismo pasa con los demás instrumentos. Cabe decir que Jack DeJohnette y Gary Burton debieron arrepentirse de haber entregado su batería y xilófono respectivamente para este experimento.







Guitar-Bot





El otro problema fue el ruido de los solenoides al estar encendidos para así mover los instrumentos. Se emplearon reductores de ruido, micrófonos extremadamente direccionales y muchas horas de prueba y error para evitar que el disco parezca haber sido grabado junto a diez refrigeradoras. Al final, el resultado fue óptimo; aunque pudo haber sido un desastre... pero quizás por qué no una obra maestra.





Pat Metheny compuso en Orchestrion música humana para ser tocada por máquinas, y eso trajo también contratiempos en el concierto: uno de los guitar-bots, diseñado por el músico e ingeniero electrónico Eric Singer, falló debido al exceso de vibraciones y un técnico tuvo que acercarse a él para volverlo a poner en marcha luego de sucumbir al menos un par de veces. Pat tocaba demasiado rápido para él. Pobre robot.


Los demás robots también demostraron tener una respuesta muy pobre a los monitores y al retorno. Al no escucharse a sí mismos tocaban todo con la misma intensidad que, aunque regulable, no pudo ser mezclada apropiadamente para un sonido dinámico adecuado. Por momentos, todo parecía ser un juego de luces parpadeando al son de platillos y marimbas sin coherencia alguna; y esto en el Zellerbach Hall, supuestamente uno de los auditorios con mejor acústica del mundo. Los momentos más destacados del concierto fueron sin duda la introducción de Pat solista, con sus tradicionales guitarras barítona y Pikassa de 42 cuerdas, el tema "Unity Village" acompañado solamente por el robot líder, "Mr. Finger Cymbals" y de la otra guitarra robot, Los quince minutos de “Orchestrion” con un clímax de samba robótica, y "Soul Search", una balada con la que Pat concluyó la suite de su nuevo disco. También hubo momentos de improvisación y de instrucción a la audiencia sobre cómo todo funcionaba. “Mi familia creyó que me había vuelto loco”, afirmó Metheny. Pat no está loco, pero después de un año entero involucrado en este proyecto, no le vino mal descansar un poco o grabar un disco menos complicado*.





Diez días después de concluir el Orchestrion Tour en Japón, Pat salió de mini-gira con su Pat Metheny Group por Europa: algo que se intuyó con el tema final del concierto, “Stranger In Town", composición suya junto a su compañero de grupo Lyle Mays. Esto es una buena noticia, ya que quiere decir que el Pat Metheny Group lanzará pronto un nuevo disco y es ahí donde Pat toca y se siente mejor, colaborando con sus amigos músicos, no con robots.





Con Orchestrion, su tour, y el asombroso BluRay para la posteridad, Pat ha hecho una crítica instrumental a la sociedad y a su mecanización. Él está rodeado de interesantísimos dispositivos electromecánicos programables, pero en el escenario no hay nadie con quién compartir los aplausos. Algo así como cuando nos quedamos un fin de semana pegados a la televisión o a nuestros videojuegos, solos como un hongo, pensando que la felicidad está en el uso y el  abuso de la tecnología. En medio de esta soledad, Metheny intenta, según él, alcanzar más allá de sus brazos y cabeza, intentando llegar a una verdad personal, tal como innumerables músicos de Jazz lo han hecho durante décadas.



Orchestrion es un gran disco, pero Metheny es más humano en One Quiet Night; en donde están sólo él y su guitarra barítona de Tennessee, y mucho más músico en Day Trip; con McBride y el baterista Antonio Sanchez, y se le puede apreciar en su mejor momento creativo en Travels y Still Life (Talkin'). Ya saben por dónde seguir a Metheny entonces.









*Al año siguiente, 2011, Pat lanzaría un disco muy simple: What's It All About, una colección de covers (más simple) ejecutada sólo con su guitarra acústica (muchísimo más simple todavía).

Friday, October 19, 2012


Sunday, October 14, 2012

Ver la película Woodstock 25 años después de haberla visto por
primera vez por televisión es aún más impresionante que aquella noche de sábado
en 1987, frente a la caja boba con la señal abierta del canal 27 UHF. Considerando todo lo que
significó el festival para el Rock, en lo positivo y negativo, sólo queda
afirmar que fue un hito inmenso. Un hito que cambió mi vida y de seguro la tuya. Adoro el festival y los artistas que allí se presentaron. También adoro a la audiencia, y la película hace que el público se deje querer.

 


Uno se puede percatar
que los asistentes son tan o más interesantes que los artistas que tocaron en
dicho festival. Menos mal que los productores de la película decidieron no
darnos simplemente una película con canciones en vivo, sino todo el paquete:
Mientras John B. Sebastian canta sobre los sueños frustrados de la generación
anterior, una pareja de “hippies” quizás de menos de 17 años cuentan a la cámara
cómo se fugaron de casa, viven en una comuna, y cómo entienden el amor libre.
Ella lo ama a él, él a ella, pero tienen la libertad de juntarse con quien
quieran. Apuesto a que ni él ni ella se atrevieron a ponerse los cuernos. Ambos
sienten fascinación, miedo, curiosidad y sobre todo, al final, una gran
alegría, o alivio, de que algo grande está pasando frente a ellos.



Eso grande incluía a gente como Johnny Winter:
 






Johnny Winter no apareció en la versión original del film Woodstock. Aquí su performance de "Mean Town Blues", que está en el DVD extra de la edición extendida de la película.






Creo que fue el evento masivo, con
resultados positivos, más trascendental del mundo en el siglo XX. Dudo que haya
otro igual en donde todo salga mal pero igual las cosas contin
úen funcionando
bien porque exista un objetivo más importante que cumplir. Recordemos que los
organizadores originales de Woodstock hicieron dos versiones más, en 1994 y el
2004,  pero fueron horribles: una
carísima, la otra más cara todavía, lo que provocó desmanes y hasta muertos.
No, en Bethel, New York, en aquel Agosto de 1969, había un paraíso en una zona de
desastre, parafraseando a Wavy Gravy. Las dos únicas muertes fueron
accidentales: una sobredosis de heroína y un asistente atropellado por un
tractor. La gente regresó contenta a sus casas, después de haber presenciado un desfile de estrellas hasta ahora inigualable, pero sin hacer caso a John B.
Sebastian quien les dijo que por favor recojan su basura a la salida.


Justo ahora, cuatro décadas después,
vemos que el festival tenía un mensaje mucho más profundo que Paz y Amor y Haz el
Amor y no la Guerra. Los chicos que fueron al festival demostraron que estaban
hechos de estrellas, y que no temían preguntarse cosas como ¿“vale la pena
cruzar el Pacífico para matar gente que no nos ha hecho daño”? o “¿Qué clase de
religión es aquella que, por un lado, te dice que no hay que matar pero cuando
vas a matar con un uniforme y una bandera está bien?”



No en vano se ha
vilipendiado a los hippies por tantos años... pero ese es otro tema porque hay
hippies y “hippies”. Y yo personalmente he gozado a los dos grupos: un grupo tiene ideas claras, con las
cuales puedes estar de acuerdo o no, pero viven en base a ellas. Algo casi
imposible incluso en estos tiempos. Creen en el reciclaje, en políticas
medioambientales, y sobre todo escuchan y participan en un intercambio de
ideas. Trabajan y pagan impuestos, preguntándole al gobierno a dónde carajos va
a parar cada dólar que le dan. El otro grupo sólo busca vivir gratis a costa de
los demás, ya sea de sus impuestos o del sillón de la sala. En caso de una
situación que les convenga, son capaces de cambiar de ideas rapidísimo: si en
1969 pedían detener la polución de las petroleras, ahora preguntan si el
calentamiento global no es un cuento inventado por los comunistas. Si en 1980 tocaban guitarra protestando contra la elección de Ronald Reagan, el 2012 votarán por Mitt Romney porque así es la vida. En menos de cinco minutos nos podemos dar cuenta a qué grupo pertenece una persona de la nación
Woodstock que acabamos de conocer.





Agosto de 1969 fue un momento clave, también: jamás
habían habido tantos jóvenes en Estados Unidos. Cinco años antes, esa millonada adolescente vio a los Beatles en el programa de Ed Sullivan y sus radios transistorizados le dieron sentido, rumbo, a sus vidas. Eran los hijos de los que
regresaron de la Segunda Guerra Mundial. Eran aquellos que no querían otra
guerra de esas (aunque sus hijos y nietos posteriormente hayan muerto en Irak y
Afganistán). Eran aquellos que perdieron la inocencia de un mundo nuevo y una
nueva frontera cuando Kennedy murió abaleado y la guerra de Vietnam se desató
producto de una mentira. Fueron aquellos que empezaron a preguntarse: "¿Dónde quedó aquel sueño de posguerra que nos prometieron en el 45?" Ellos fueron el caldo de cultivo perfecto para una revolución cultural, que pudo haber dado para más. La película muestra ambas caras de una moneda al aire: una generación vieja, aburrida, retrógrada y obsoleta que no comprende nada nuevo, y una juventud verdaderamente rebelde dispuesta a hacer saber al mundo que la guerra es muerte, y la música es vida. Un mes antes el hombre había llegado a la luna, y en Woodstock 400,000 asistentes volaron -ayudados o no con sustancias alucinógenas- con música maravillosa como la de Santana, Janis Joplin, Jefferson Airplane, Ten Years After, Canned Heat, The Who. Un mar de gente se enfrentó a la intemperie y, aunque muchas veces se haya tildado a los hippies de ateos, éstos rezaron a un poder superior para que la lluvia escampe.




Por más que se le intente comparar eventos como Coachella, Burning Man o Lollapalooza, Woodstock fue una anomalía única e irrepetible: la película que se hizo sobre el festival lo demuestra con un encanto e inocencia sorprendentes. Jamás
tuvo un escenario artistas de tan alta calidad y en un momento tan importante.
Bob Dylan no estuvo, pero la locación del festival tuvo algo de homenaje al
judío errante. Nixon sería re-elegido presidente poco después, y la nación
Woodstock demostró que una elección limpia elige presidentes limpios para un país limpio (aunque el festival dejara basura como para pasársela recogiendo hasta ahora). No siempre habrán líderes limpios, es verdad,
pero al menos el espíritu de deseo de un mundo justo no debe perderse.






Thursday, August 16, 2012




I had the pleasure to work with the movie's writer and director, Mr. Kedar Korde, subtitling this DVD for the Spanish Market.






X's & O's is a puzzling comedy, and I don't mean it in a bad way, on the contrary, it needs to be seen to be believed. Mr. Korde has made a romantic comedy set up in the real world, in which the camera could be anyone of us looking at our own environment.

But the movies also a local view of how much it sucks to date in San Francisco, California, considered one of the worst cities for dating and commitment in the U.S.

Yeah, it's not that easy to get "action" in a town where everybody wants everything as soon as possible, and at the slightest mistake you get dumped for good. "You're not what I want" is the phrase most people tell their partners before a break-up or the end of a one-night stand. Later, they complain they're lonely and there's not too much to choose from. Well, you'll see exactly that in this movie.

This one is a romantic comedy with a twist in which the people we root for might not be the role models for a normal, healthy behavior. The main character is a lovesick scientist named Simon who has a crush on a beautiful but mean girl (so mean she's capable of telling him she wouldn't give birth to a baby because she's not the maternal type, but she spends most of the time mating like a rabbit with every man except Simon.) She treats him like a bathroom mop, and he seems to like it, because he keeps trying and trying. Eventually, he believes, she will fall for him.

There's of course a girl who's really cool and likes him a lot. A very interesting Latina girl named Trese who sees in him a potential match in the same sea of deception that's called the San Francisco Nightlife. She's angry at the world but notices in Simon a beacon of hope. Trese has a roommate too and she kinda, kinda, has feelings for her (come on, it's San Francisco, what do you expect!) The development of the story puts us in a crash course to a potential lame end (the good guy gets the cool girl and the mean girl learns her lesson) but the involvement of Simon's best friend, a player named Lorenzo, avoids an end that would make the movie forgettable or in the same bunch of lame stories like "The Notebook" or "P.S. I Love You." To tell you exactly what Lorenzo does or says to Trese and Simon and his group of friends would be to spoil the story. His involvement and his actions caused by his past -a breakup with a beautiful girl who dumped him for a Born-Again Christian leader- is essentially the "McGuffin" of the plot. Without Lorenzo, the movie wouldn't have had any movement.

It seems that men and women have to protect each other of potential damage, in a society that's already paranoid of itself. For men, the friends they think are their real friends are just fake ones trying to harm us and women will just deceive us, so men might as well go on for the ride and see what might come out. Simon finds satisfaction being rejected, Lorenzo finds it thinking about commitment while sleeping with one bartender after another every weekend -not even thanking them for the fun and not even... ehem, tipping!

For me, the most interesting character is Simon's friend Jimmy, an Asian kid who's trying to be a gangster (or at least a fake one) and prove his friends he has his woman under his thumb, but a simple twist of fate regarding a barbecue meat theft will make him realize things are very, very fragile in his life. The tables will turn for him as well, but Korde uses his story as a counterpoint to see what might lie ahead if Simon gets lucky with Jane.

Pain happens for a reason in this symphony of deception, but will it conclude on a major, happy note? This movie can be a great date movie for couples who aren't afraid of their own emotions and have nothing to hide. You won't find the kind of comedy you see in "Wedding Crashers" or "Forgetting Sarah Marshall."

You might find yourself amused and feeling close to the characters, way more than X's and O's in an endless game. The movie is available on Netflix for streaming.

Disclaimer

This is not your common radio station and we're 100% sure you won't find anything like this anywhere else. CacaoRock Online Radio is a non profit online radio station.

Copyright Disclaimer under Section 107 of the copyright act 1976, allowance is made for fair use for purposes such as criticism, comment, news reporting, scholarship, and research. Fair use is a use permitted by copyright statute that might otherwise be infringing. Non-profit, educational or personal use tips the balance in favor of fair use.