We are also on Facebook, Instagram and Twitter!
 

Radio Schedule



Support our band and online radio!


Via PayPal

 

 

 

Friday, July 8, 2005

Los que llegaron al Red Devil Lounge a ver a Colin Hay lo hicieron no porque el concierto haya sido promovido correctamente, porque no lo fue, sino que se pasaron la voz logrando agotar los tickets, haciendo que mucha gente se quede afuera del local. La mayoría de gente sabe que Sting fue el vocalista de Police y que Phil Collins cantó en Genesis, la gran pregunta es, ¿Por qué es casi un secreto que Colin Hay cantó en Men At Work, la banda que conquistó el mundo en 1982?



Gente de todas las edades, de veintiuno hasta los cincuenta, asistió al llamado de Hay y su banda. Los más veteranos esperaban aquel compendio de canciones de la banda Men At Work que Hay vocalizó y compuso entre 1982 y 1984. En aquel entonces, los Men At Work eran: Hay en la guitarra y voz, Greg Ham en el saxofón, flauta, teclados y voz, Jerry Speiser en la batería, John Rees en el bajo y Ron Strykert en la guitarra. Hay y Strykert habían formado en 1980 un dúo acústico en Melbourne, Australia y tocaban en los clubes nocturnos de la zona. De ahí que el hecho de tocar con guitarras de palo no sea novedad en la carrera de Hay. Eventualmente, con la adición de Ham, Speiser y Rees, la banda se convirtió en el acto mejor pagado de Australia que todavía no había firmado un contrato con una disquera.




Y Columbia de Australia se movió rápido, contratándolos inmediatamente y lanzó el single “Who Can It Be Now” a finales de 1981. Business As Usual (Columbia, 1982) es el disco esencial de la banda y  con Cargo los más exitosos. Ninguna de las 20 canciones de los dos tienen pierde. Un estilo totalmente único, avanzado para la categoría de New Wave en donde se intentó encasillarlos; y ahora aquel "MAW Sound" es parte de nuestra vida diaria. Hay muy pocas bandas que comparten aquel honor de ser aprobadas por la crítica especializada y el público a través de los rankings. Men At Work es una de ellas. Sin embargo, el álbum Two Hearts (Columbia, 1985) no tuvo el éxito esperado y significó el fin de la banda.



Tuve el honor y el placer de ver a Men At Work en Lima, Perú, el año 2000. Para aquel entonces los dos únicos miembros originales eran Hay y Greg Ham, que decidieron lanzarse en aquel tour mundial. A pesar de no contar con Ron Strykert en la guitarra, el show fue de primera, y nos hizo cantar y cantar todas las de Men At Work que siguen hasta ahora inundando las ondas de radio de sudamérica. Vamos, no me digan que nunca han escuchado “Down Under,” ya casi un himno oficial de Australia, o “Who Can It Be Now?” Mi favorita personal, la dramática “Overkill,” es la perfecta tonada para los estresados con aquellos fantasmas que aparecen y se van; la canción del hombre esquizoide del siglo XXI. Por ende, ir a ver a Colin Hay es como ir a visitar a un viejo amigo, a alguien que ha estado cantandote por casi toda tu adolescencia y vida adulta. El show lo empezó él solo, con su guitarra acústica, llevándonos al terreno intimista con “Beautiful World” y “Going Somewhere.”


Cuando los miembros de la banda subieron al escenario, estaba pronosticada una velada llena de material Men At Work, salpicada de sorpresas solistas. Cecilia Noël, esposa de Hay y vocalista del grupo Wild Clams, en la voz era el equivalente de Greg Ham en el concierto de Men At Work, usando su voz para imitar la flauta en “Down Under,” y describir la lírica con movimientos corporales descriptivos y danzas que iban del Ballet hasta el Butoh japonés; de modo parecido al de Ham.



Hay es un poeta urbano que sabe enfrentar sus propios demonios. Su letra es estresada y preocupada, pero su música y especialmente aquellas melodías simples evitan que las canciones se vuelvan caóticas, salvándolas de ser ignoradas debido a su peso emocional: La paranoia de “Who Can It Be Now” es llevada a buen puerto gracias a la velocidad de la batería y aquella melodía de saxofón que es reemplazada en vivo por la guitarra eléctrica; “Overkill” vendría a ser una secuela superior donde los mismos factores hacen que la canción sea un éxito redondo. En el contexto social o político actual, si creen que la lírica de Hay en Men At Work ya no tiene vigencia por tener más de 20 años de antigüedad, acuérdense que treinta minutos después de que Colin Hay cante “It’s A Mistake,” una serie de explosiones en el sistema de transportes de Londres mató a 53 personas. Los mismos problemas rondan el mundo y artistas con visión política son retirados de disqueras grandes para evitar compromisos. Mick Jagger dijo en una entrevista en 1993 que los problemas que la juventud enfrentaría en el futuro serían más difíciles, más complejos. Profetas como Jagger y Hay deberían ser escuchados más a menudo.



Conversamos luego del concierto con Colin Hay y su esposa. Nos contaron por supuesto de la visita de Men At Work al Perú el 2000, de cómo Colin tenía que escribir casi todas las canciones de Men At Work debido a la apatía de los demás integrantes, que empezaron a mostrar desinterés y para Two Hearts no quedaba mucho entusiasmo para seguir andando. La banda se deshace al mejor estilo de una telenovela y Colin decide seguir como solista, tomando al toro por las astas. El 2002 Colin firmó contrato con la disquera independiente Compass Records, la cual le promueve sus discos a través de la Internet.


Aunque se tenga muchísima más libertad creativa en un sello pequeño y de fácil acceso, una disquera grande es un buen seguro para las giras, conciertos y sobre todo promoción radial. A falta de pan, tortillas. MP3s, ventas por internet y sobre todo calidad interpretativa mantienen a Hay en vigencia, capturando nuevos fans y llenando de emoción a aquellos que lo han disfrutado desde 1982, como el que escribe. El show en el Red Devil Lounge fue brillante, impecable e intenso para todo el público, aún para aquellos que no sabían quién era aquel cantante que estaba tocando una canción que de cuando en cuando suena en las radios y series de TV. ¿Colin Hay? No, ¿Quién es? ¿Men At Work? ¡Claro que sí! ¡Los de “Down Under!” ¿Ya tocó “Down Under”? ¡Que la toque de nuevo!

Monday, July 4, 2005

Here we are again. For the Fourth Of July, I'll go for "Black Man" by Stevie Wonder. :) Happy Vacation. I'll tell you what planes I do have for July 28th.

Saturday, May 14, 2005

La Tormenta Se Avecina: Una noche con Storm y sus pelotas
"The music business is a cruel and shallow money trench, a long plastic hallway where thieves and pimps run free, and good men die like dogs. There's also a negative side."
Dr. Hunter S. Thompson
Red Devil Lounge San Francisco, CA Viernes, 13 de Mayo, 2005


Dear Penthouse: Descubrí este acto por mera casualidad. En enero del 2004 fui a la galería de arte San Francisco Exchange (http://www.sfae.com/) y estuve conversando con el mánager de la galería, Steve Wagner, acerca de bandas que tocan covers en el área. Le conté de una llamada Señor Coconut y Su Conjunto que toca temas de Kraftwerk con ritmos de merengue y cha-cha-chá y de otra que me encantaría ir a ver, tres tipos tocando canciones de Police (cuando fui a la galería, mi primer concierto de Stung se encontraba a nueve meses de distancia.) De pronto, Steve abrió al máximo sus ojos y me dijo “espera, tengo que mostrarte algo... esto es verídico.”



Fuimos al website de Storm (http://www.stormlarge.com/) y Steve me dijo que la cantante de la banda era la intérprete más impresionante que había visto en su vida, habiendo estado en uno de sus shows hacía solo una semana atrás en el DNA Lounge. Escuché unas cuantas canciones y quedé, por ende, impresionado. Ella y sus muchachos agarran letras de un tema y las insertan en la música de otro, creando una experiencia nueva e intensa, muy única, irónica y agradable. Le pregunté a Steve cuándo regresaban al Área de la Bahía a tocar, y él frunció la boca diciendo “no sé, ella se presenta la mayor parte del tiempo en Oregon.”


Storm Large es extremadamente bella y sexy. Una rubia alta de 6 pies 2 pulgadas con una voz potente y seductora. Solía vivir en San Francisco y formó un par de grupos de rock antes de mudarse a Portland, Oregon para encontrarse a sí mima. Revisaremos su Playmate Fact Sheet para más detalles. Cuando canta es ruda, cruda, apasionada, provocativa y es un buen ejemplo de cómo una mujer debe usar su voz en estos tiempos de falsetto y berreo. Es una mujer con opinión, difícil de domar con un micrófono o un estudio de grabación. Escúchenla y sabrán por qué ella no tiene un contrato con una disquera corporativa. ¡Storm no quiere ser controlada!


La sexualidad de Storm es un frente de liberación. Su voz puja, se estremece, se quiebra, gime, intenta llegar al orgasmo y nos hace imaginarlo; los hombres prestan atención a su impresionante busto y a la humedad de su bombacha, las mujeres desean ser como ellas y sienten un cierto impulso lésbico que refresca su propia sexualidad. La intensidad de su personalidad se puede sentir en el ambiente y cortar con un cuchillo. Ella es la artista mas completa que he visto en un escenario. Se agarra las tetas, juega con el micrófono como si fuera su mejor amigo, y nos da a entender que su líbido es muy fuerte y la música es la única forma de canalizarlo. Para ella, aquel hombre que no tiene personalidad se convierte en un simple donador de esperma. Storm es radical al presentar “Hopelessy Devoted To You:” “esta canción la popularizó el hombre más fantástico del mundo: Olivia Newton John.” 


La mayoría de hombres no estamos a su altura, por lo visto. Aquella mujer que no reconoce la fuerza de su naturaleza y su sexualidad, será mejor que se quede en casa. En primera fila, una seguidora le dice “Eres perfecta.” Storm le responde, “nadie es perfecto, querida.” Ante una tormenta así, la respuesta de Storm queda en la duda. "Man, I'd do her," escuché decir a alguna fémina de la audiencia.


Nos hizo saber que era una mujer limpita que podía aguantar treinta y dos galones de agua en el recto para su limpieza de cólon. “algunas dicen que son talla cero, ¡yo soy 32!” Comentarios como éste precedían a interpretaciones inmortales como "25 or 6 to 4" de Chicago o "In The Light Wedding," una mezcla caliente de "In The Light" de Led Zeppelin con "White Wedding" de Billy Idol. La música nos llevaba de la mano hacia un terreno que sólo habíamos explorado con rubor en nuestros rostros, pero esta vez nos sentíamos como en casa, con confianza, gracias al acompañamiento de Jimmy Jams Beaton en el piano y el Fender Rhodes, Hotrod Davey Nipples en el bajo eléctrico y Brian "Boom Boom" McFeather Parnell en la batería. Beaton y Nipples habían pertenecido a la banda Everclear y dejaron el showbusiness para seguir a la señor Large y ayudarla a predicar el evangelio según Cindy Lauper, Madonna y Jessica Rabbitt desde el 2003, año en que lanzaron el CD Hanging With The Balls, un excelente trabajo de música lounge con provocativos cruces de canciones como "Abba-Gadda-Da-Vida" y "Star Spangled Pushernoia". 


Después del concierto conversamos con los músicos de la banda mientras Storm estaba “ocupada abriéndose de piernas vendiendo CDs y firmando autógrafos.” El show es un perfecto trabajo de equipo y los cuatro dan lo mejor de su energía, pero la que conduce la electricidad es Storm. Diva completa que tiene la decencia de tocarse el cuerpo, mostrar la sonrisa más perversa con un desparpajo total mientras toma vino de 9 dólares entre canción y canción hasta ponerse en pindinga. Habla de todo entre canción y canción, provoca a los hombres, azuza a las damas, muestra los muslos, se ríe... sabe que es toda una dama.


En general, las chicas la adoraban más y más, los hombres nos sentíamos intimidados, atraídos, cohibidos... todo un mar de emociones que nos hizo comprender cuan humanos somos y cómo nos hemos olvidado de querer nuestros cuerpos y apreciar nuestra propia identidad. No sólo sexual. Al ver un acto como el de las Pelotas con una mujer totalmente desarrollada como la señora Large, hemos crecido un poco más. Aquellos que sabían del show de Storm y no fueron, se perdieron el concierto de sus vidas.
Más pelotas:
Hanging With The Balls (The Balls, 2003): Debut de la banda, disponible en CDBaby.com. Género: Jazz Alternativo combinado con Lounge y Standards populares de los ochenta y noventa. En una palabra: inclasificable.
http://www.stormlargedownloads.com/ : Página web con MP3s y fotos de la banda. ¡Qué fotos!

Monday, May 2, 2005

Tainted Love
Sábado 30 de Abril del 2005
Bimbo’s 365 Club
San Francisco

El Sábado pasado asistimos al concierto de una banda de San Francisco especializada en remover los sedimentos de la nostalgia en nuestro subconsciente y de pasar un momento, ergo, inolvidable. Dicen que todo tiempo pasado fue mejor pero con shows como este, no nos lo “dicen” sino que nos lo restriegan en la cara. Nos referimos a Tainted Love.
Tuvimos la oportunidad también de conversar con los miembros de la banda, fundada por el baterista Doug Carlson, que empezó tocando covers New Wave en 1997. En aquel entonces, el revival disco estaba en su fase orgásmica y tocar éxitos de los ochenta correspondía más a una banda de club que no llega a cubrir presupuestos cada fin de mes. Doug predijo y acertó: para cuando sean famosos y su tren esté a marcha estable, la New Wave de los ochenta regresará. La televisión estará llena de comerciales con canciones como “Talk Talk” (para Cingular) o “Just What I Needed” de The Cars (para Circuit City). Como buen baterista, Doug gusta de aguas como Johnny Walker Etiqueta Negra y tiene en su currículum haber tocado con Greg Kihn, Pride and Joy y Super Diamond, además de producir bandas en el Área de la Bahía. Su batería es clave del sonido Tainted Love al convocar todas las texturas rítmicas de los éxitos de la década de Reagan y hacerlas realidades. La instrumentación principal está a cargo de Jamie Browne en el bajo, Franklin Vasquez en la guitarra y Steven Moon en los teclados.
La New Wave, a fines de los noventa, aún estaba guardada en las cajas del sótano, esperando a ser profanada cual si fuera tumba de momia egipcia. Por tanto cuando Tainted Love tocaba “Don’t You Forget About Me” de los Simple Minds, la gente fruncía el ceño y consideraba a la banda como un bicho raro; interesante, pero fuera de lugar para el momento. Doug y su tropa decidieron entonces expandir su repertorio con temas de los ochentas como “Living On A Prayer” de Bon Jovi o “Sweet Child Of Mine” de Guns N’ Roses. Canciones Heavy Metal, Pop-Rock, baladas edulcoradas... todas en el rango de tiempo 1980-1989. El éxito se les iba acercando. Para cuando Brett Walter, la voz femenina, convocaba al espíritu de Joan Jett con “I Love Rock And Roll,” tenían a la audiencia en la palma de la mano. Ella junto con Alex Pels (Chad) y Jack Herndon completan la fuerza vocal de Tainted Love, muy necesaria puesto que su repertorio es extremadamente diverso.

La banda presentó un show de primera y con un sonido espectacular gracias al ingeniero de sonido peruano Eddie “El Brujo” Caipo. El sonido estaba saturado de ecos ochenteros en las voces y guitarras, dando aquel toque surrealista que nos mandaba de golpe a veinte años atrás.
Mientras bailábamos los oldies en primera fila, cual si estuviéramos poseídos por un espíritu ochentero, nos íbamos interesando en la audiencia, en aquellas chicas
preciosas enropadas para matar y aquellos chicos bien vestidos como si fueran a una fiesta elegante de la compañía para la que trabajan. ¿Quiénes son los que se visten de fiesta, muy elegantes, y llegan a pagar 20 dólares para ver a una banda como Tainted Love? Gente que está segura que la música moderna, la que se escucha en los ipods y computadoras, es de muy mala calidad. La mayoría de la audiencia no tenía uso de razón –algunos quizás ni lo tengan después de cumplidos los 21- cuando Madonna lanzó “Express Yourself” y otros ni habían nacido cuando Boy George hacía creer a incautos fans que no era lo que en verdad era y cuando la banda Van Halen tenía a David Lee Roth haciendo saltar a la muchachada con, ejem, “Jump.”
En lo que respecta a los veinteañeros que abarrotaban Bimbo’s, ¿De dónde obtienen ellos la información de que hubo tanta buena música en los ochenta? No de los comerciales de TV sino de sus padres y hermanos mayores, a los cuales admiran en cierto modo. Recuerdan que hubo un tiempo en el cual la música era más feliz, menos depresiva que los lamentos que llegaron de Seattle a inicios de los noventa diciéndonos que ser quinceañero no es malo, sino malísimo. El rock de los ochentas es una colección de canciones rebeldes de amor y justicia social, envueltas en la idea de gozar gozar que el mundo se va a acabar. La misma idea que teníamos todos a los ocho años.
Como nos decía Steven, la música de Nirvana puede ser muy buena, pero no nos hace bailar llenos de alegría. ¡El rock de los noventa no es divertido! Kurt Cobain se pegó un balazo cantando “I Hate Myself And I Want To Die,” no “Hit Me With Your Best Shot.” El rock “alternativo” proveniente de Seattle se acabó con el cañonazo que mató a Kurt, y después de ese incidente las grandes industrias disqueras cerraron todas sus puertas a artistas progresistas y las abrieron a artistas edulcorados como los Backstreet Boys y Britney Spears. Artistas mediocres y sobreproducidos que no causan ningún revuelo en la juventud. Así de simple. El Rock and Roll como arte mainstream está más que muerto.
En los ochentas los músicos eran más rebeldes, más frescos, más próximos a la audiencia que estaba vestida de manera muy parecida a ellos, pero los consideraban sus ídolos. Habían más probabilidades de que los músicos fueran músicos de verdad. Había un Adam Ant con una sexualidad agresiva y llena de clase, una Cindy Lauper que promovía el culto a la personalidad y a la liberación femenina con un fino sentimiento y hasta un Tommy Tutone que tenía el desparpajo de divulgar el teléfono privado de una mujer a todo el mundo (“867-5309/ Jenny”).

Los oyentes de la radio estaban de mejor humor, aunque los tiempos no eran muy buenos: Los ochenta empezaron con la muerte de John Lennon, seguidos por una explosión en un reactor nuclear en Chernobyl que lanza nubes tóxicas por toda Europa y el SIDA envolvía todas las relaciones sexuales en látex e inseguridad. Sin embargo, la radio les hacía bailar para librarse de las penas.
El nombre de la banda no pudo ser mejor elegido, al ser el éxito absoluto y único de Soft Cell en 1982 y quizás el mejor trabajo presentado por la New Wave de los ochentas. “Tainted Love” es un cover de una canción de 1968, escrita por Ed Cobb e interpretada por la cantante R&B Gloria Jones. Soft Cell puso la canción en el puesto 2 de Billboard y el resto es historia. El toot – toot de la canción es la razón por la cual la gente compra discos.
En los ochentas la onda era prestar atención con oídos nostálgicos a los sonidos de los sesentas. En los noventa, eran los setentas y el sonido disco lo que hacía llenar las discotecas. Imagino que el próximo proyecto de Doug para la década de los diez sería una banda llamada “Nevermind” o “Teen Spirit” tocando covers de Pearl Jam, Nirvana y Spin Doctors. Mientras tanto, iremos a ver a Tainted Love cada vez que los tengamos cerca para que nos restrieguen en la cara con su música que los ochentas se van a quedar por un buen rato más y para que nos tomen fotos desde el escenario con cámaras digitales y nos recuerden lo bien que la pasamos. Toot – toot. www.taintedlove.com

Friday, March 11, 2005

Keith Jarrett, Gary Peacock, Jack DeJohnette
Lugar: Zellernbach Hall, UC Berkeley, Berkeley, CA
Fecha: 9 de Marzo del 2005

Lo bueno de Keith Jarrett como músico de jazz se puede disfrutar mejor en discos como Solo Concerts, Spheres o At The Blue Note. Verlo en vivo y apreciar su arrogancia y rudeza con el público es otra historia. El concierto que brindó junto a su trío de más de treinta años (con Jack DeJohnette a la batería y Gary Peacock al bajo) fue una mezcla agridulce de emociones. Por un lado estabamos ante un trío de genios de la música jazz, pero por otro lado tragamos un par de malcriadeces de Jarrett al quejarse de la mala calidad de los monitores del bajo de su amigo Peacock, al portarse agresivamente con la gente que estaba tomando fotos –gente de prensa como nosotros, suponemos- y al hacernos saber lo genio que es al repetir la misma genialidad que ha estado repitiendo desde aquel album de 9 CDs Live At The Blue Note (ECM, 1994) que fue álbum del año por la revista Downbeat.

Los músicos que se consideran superiores a su audiencia y que no saben agradecer el hecho de estar en un escenario poco a poco se van extinguiendo como los dinosaurios. En el caso de Jarrett, pájaro dodo, el show del 9 de marzo fue para el que escribe como ir por primera vez a aquel cementerio de elefantes de las películas de Tarzán. Viejas glorias que estaban ofreciendo un concierto a media máquina. Algo así como aquel Brasil en la final del mundial de fútbol de Francia 1998 ante el equipo de casa. Los tres tenían una perfecta sincronía entre ellos, pero Jarrett no ha ofrecido nada nuevo ni innovador en su modo de tocar el piano desde fines de los setentas, y lamentablemente no puede dárselas de divo a estas alturas del partido. Puede tocar “As Time Goes By,” “Round Midnight” o “When I Fall In Love” y cosechar aplausos, ¿pero pretender que es un genio y no agradecer al público y darle la espalda? Ni siquiera a los músicos que están en la cima de la popularidad ahora.

Después del incidente en el que Jarrett se puso agresivo con los fotógrafos de las primeras filas al quejarse de los flashes, los aplausos disminuyeron y se notaba en el ambiente que el público sólo quería que el concierto acabara para irse a tomar una cerveza al bar más cercano. Esperemos escuchar a Jarrett como el virtuoso que es en sus discos más famosos, más verlo en vivo actuando como un viejo maniático es simplemente un gasto de dinero y de tiempo.

Jarrett en CD (evítenlo en persona)
Keith Jarrett at the Blue Note (9 CD Box Set) (ECM, 1994)
Spheres (ECM, 1974)
Keith Jarrett – Solo Concerts (ECM, 1973)

Thursday, March 3, 2005




The Way Up (Nonesuch, 2005)






Gira: The Way Up Tour 2005


Lugar: Paramount Theather de Oakland, California.


Dia: 3 de Marzo del 2005





Pat Metheny Group, con una de las mejores formaciones que ha tenido, dio una performance de primer nivel en el teatro Paramount. Presentaron su nuevo CD–canción (un tema de 68 minutos llamado The Way Up) lanzado en enero del 2005 bajo el sello Nonesuch.





Pat Metheny ha estado tocando con Lyle Mays al piano desde 1977. En 1978 lanzaron el primer álbum del Pat Metheny Group con Mark Egan al bajo y Danny Gottlieb en la batería. En el transcurso de los años el grupo ha ido incrementando su calidad interpretativa en álbumes como American Garage, As Falls Wichita So Falls Wichita Falls, Offramp, Travels (en vivo, 1983), First Circle (1984), el punto más alto con Still Life (Talkin’) (1987), Letter From Home (1989) y The Road To You (en vivo, 1993), y un ligero declive con discos como We Live Here (exploraciones polirrítmicas africanas que llegaron un poco tarde, 1995) e Imaginary Day (1997). Para 1999 Pat Metheny pone al grupo en un hiato y forma un trío con Larry Grenadier al bajo y Bill Stewart en la batería, saliendo de gira y registrando las mejores performances en el disco Trio Live (2000).





The Way Up es un documento de dicha evolución musical que empezó hacia fines de los setentas. La nueva formación del PMG incluye a Gregoire Maret en la harmónica, Cuong Vu en la trompeta, Nando Lauria en la guitarra rítmica (sin chocar para nada con el maestro Metheny, ya que Lauria es un virtuoso por sí solo y debería tener un NLG también,) Antonio Sánchez en la batería y los eternos Steve Rodby en el bajo y Lyle Mays en los teclados.





Metheny demostró que efectivamente su grupo va para arriba iniciando el concierto con la suite The Way Up, que es un compendio de casi treinta años de evolución paralela al ritmo de una guitarra que prácticamente inventó un nuevo género a mediados de los setentas: el “smooth jazz.” En 68 minutos se interpretaron la pasión y melancolía de un viaje a través del tiempo, en donde Pat y su equipo van envejeciendo con gracia y revisitando trabajos previos como As Falls Wichita So Falls Wichita Falls y Still Life (Talkin’). “The Way Up” no los repite sino que los invoca creando un trance en la audiencia cuyos pensamientos se pierden por diversos parajes de recuerdos y sueños. Aparecerán trazos de "Song for Bilbao" y de aquel júbilo sudamericano que Pat experimentó con Letter From Home.





Metheny intercambiaba guitarras eléctricas y acústicas con una facilidad impresionante, provocando comentarios de asombro en la audiencia e incluso unas cuantas carcajadas. Toda la tropa Metheny demostró gran una versatilidad, y el público llegó a ver a Antonio Sánchez tocando el bajo sentado detrás de su batería o a Gregoire Maret brindando apoyo con la guitarra eléctrica y demás dispositivos electrónicos, además de su embrujante harmónica. La coda fue espectacular y llegó con la fuerza vocal de Nando Lauria y Cuong Vu, recordando el final de “First Circle,” de lejos la mejor composición de Metheny y Mays en toda su carrera. "The Way Up" había llegado a lo más alto.





Ovación de pie. Pat agradeció a la concurrencia y de inmediato procedió a tocar los temas más populares de la banda: “Last Train Home” (la mejor canción sobre trenes jamás escrita, ,“James,” “Farmer’s Trust,” la lacrimógena “Are You Going With Me?” y para la reaparición luego de dos minutos de ovación: “Minuano (6/8)” y “Song For Bilbao.” Todas fácilmente reconocibles. El público se fue a su casa silbando la melodía de Bilbao hasta caer dormido.





Lo que más nos impresiona de Metheny es su facilidad para llegar a nuestros corazones tocando una música tan difícil como es el jazz moderno. Debemos de estar muy agradecidos de contar con melodías tan bellas como las que nos ofrece cada cierto tiempo.






Recomethenidos:


El paquete en vivo:






Travels (ECM, 1983) The Road To You – Recorded Live In Europe (Geffen, 1993), Trio Live (Warner Brothers, 2000)





Si no saben de que estamos hablando, obtengan su primera dosis de Metheny al comprar de golpe estos tres álbumes (cinco CDs en total.) Aquí vemos a Pat tocando con dos formaciones diametralmente distintas de su grupo y con un trío en clubes mas íntimos, durante la gira de 1999 y 2000.





Albumes en estudio:


As Falls Wichita, So Falls Wichita Falls (acreditado a Pat Metheny & Lyle Mays, ECM, 1981): Fusion de Country Music con New Age, apoyada por la voz melancólica con sabor a saudade del brasilero Nana Vasconcellos. Dos canciones de este disco, "September 15th" y "It's For You" fueron usadas para la escena cumbre de la pelicula Fandango (Kevin Reynolds, 1984.)


Offramp (ECM, 1983): Si alguien no gusta de Metheny, de seguro mencionaran a este disco como la excusa para haberlo dejado de escucharlo. Fuerte, cohesionado, casi bordeando la New Age con "Barcarole." Pero tiene "Are You Going With Me?" y "James," ojo.


Still Life (Talkin') (Geffen, 1987): El mejor álbum del PMG jamás grabado. Su trabajo mas interesante y en realidad una joya en cualquier colección de discos. "Last Train Home" remata el disco al final del lado A. Inolvidable.


Letter From Home (Geffen, 1989): Pedro Aznar toma el microfono y canta en este su segundo album en estudio con el PMG, despues del First Circle (ECM, 1984). A destacar "Better Days Ahead", y "5-5-7".

Thursday, April 22, 2004

Se fué Don Sofo: Hace unos dos o tres días falleció un humorista peruano con una chispa realmente asombrosa y envidiable. Luis Felipe Angell De Lama, más conocido como "Sofocleto" (definitivamente un nombre que se burla de los filósofos griegos.) Hizo reír a medio Perú desde la década de los cincuenta, y me refiero a medio Perú porque generalmente la otra mitad era la que estaba apoyando al gobierno de turno y no tenían por qué reirse. Se metió con el General Velasco, al que llamó "Chipinopo," a Luis Bedoya Reyes lo apodó "Tucán" y paraba o preso o deportado. Ahora estará cochineando a San Pedro, mostrándole un ejemplar de su obra cumbre: "Los Cojudos."

Disclaimer

This is not your common radio station and we're 100% sure you won't find anything like this anywhere else. CacaoRock Online Radio is a non profit online radio station.

Copyright Disclaimer under Section 107 of the copyright act 1976, allowance is made for fair use for purposes such as criticism, comment, news reporting, scholarship, and research. Fair use is a use permitted by copyright statute that might otherwise be infringing. Non-profit, educational or personal use tips the balance in favor of fair use.