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Tuesday, January 31, 2012






(Gozadera, 2005)


El nuevo álbum de los Amigos Invisibles ha aparecido tímidamente en las tiendas de Caracas en diciembre del 2005. Curiosamente no se ha promovido en la página Web del grupo y es casi imposible ubicarlo en cualquier tienda que no sea venezolana. ¿Es por falta de marketing? Porque cuando los Amigos quieren promover un disco, le queman cohetes hasta por gusto: dos años antes del lanzamiento en Estados Unidos de la obra maestra The Venezuelan Zinga Son Vol. 1 (Luaka Bop, 2004), ya ellos tenían el primer single, “Bruja”, en el mercado bajo el sello Masters At Work.


Hay dos razones por la cual no mucha gente sabe de la existencia de este disco fuera de Venezuela: 1) es un álbum de covers de música pop venezolana de los 70's y 80's y 2) la verdad que comparado con sus trabajos previos, el disco es flojo y para algunos simplemente malo.  Guardando distancias, éste puede ser su Magical Mystery Tour: Aquel disco producido pensando en que a todos les va a gustar porque los Invisibles, tanto como los Beatles, creen que cualquier cosa que saquen va a pegar con ganas.
Super Pop Venezuela no es un típico y autóctono disco de los Amigos Invisibles, con temas propios y una conceptualidad presente en cada tema dejando un producto final sabroso. Es un álbum lleno de canciones que influenciaron a la banda cuando eran adolescentes y recién se iniciaban como músicos en una Venezuela que recibía influencias de todo el mundo, por estar ubicada geográficamente en un lugar privilegiado y tener tanto petróleo como el Medio Oriente; pero sin los conflictos ni bombazos, aunque ahora con un presidente autoritario con cara de olla que no sabe cuándo callarse la boca.
El disco rinde tributo al sentimiento auténtico colectivo de la cultura citadina venezolana en dos décadas al estar lleno de covers de artistas que, con la excepción de José Luis Rodríguez, “El Puma,” han perdido su vigencia a nivel internacional, si alguna vez la ganaron. El grupo entonces se propone hacer recordar a los de la generación de los nacidos a inicios de los setentas lo mucho que se divertían con sus canciones, y qué aprendieron de ellas. Crecieron viendo como la Miss Venezuela se hacía Miss Universo casi todos los años como por derecho bolivariano propio, y le rinden tributo con el tema musical del certamen. La banda de calipso Un Solo Pueblo con su “All Day Today” es recordada también. “Caramelo y Chocolate” del Sexteto Juventud es una burla tecno fallida del tema original, que es una joyita caribeña irresistible. A partir de este punto, el disco refleja una carencia creativa sin precedentes en la carrera Invisible: Sin temas originales ni presión para gustar, los Amigos parecen haberse perdido en el mar de los covers sin efecto. “Dun Dun,” canción playera de los Tres Tristes Tigres, resulta ser el “cover” de otro “cover”: el tema original de 1971 pertenece a una banda argentina llamada Kingston Karachi y es cantado en lengua africana. ¿Sería original de ellos también, o quizás perteneció a la misma tribu que cantó “The Lion Sleeps Tonight”? En este punto uno se rasca la cabeza y se pregunta: ¿habrán encontrado su Waterloo los Invisibles?
La respuesta es no: Hay momentos rescatables en donde los Amigos Invisibles se muestran en todo su potencial: “Yo No Sé”, por ejemplo, es un cover fiel al original en donde la enamorada voz de Julio Briceño reemplaza a la putísima voz de Diveana, convirtiendo la canción en una digna secuela de “Qué Rico,” el mejor tema original de la banda. Julio vuelve a lucirse en “Ganas” de la banda Sentimiento Muerto; un número espacial que parece haber salido del mismísimo Arepa 3000. La carencia de temas propios compuestos por José Luis Pardo y Mauricio Arcas (guitarrista y percusionista respectivamente) mella en el disco: aunque los covers son ejecutados con cariño y dedicación, sólo logran entusiasmar a los venezolanos que escucharon las versiones originales durante toda su vida; y que terminaron acostumbrándose a ellas: Yordano y su “Media Luna,” Adrenalina y “Si Tu Te Vas.” Si el álbum empieza con “Miss Venezuela Song” es por algo: es un disco netamente bolivariano, y enfatiza el gusto de los venezolanos por lo venezolano; ya sea bueno o malo. Superpop es verdaderamente un disco venezolano, con temas que si no se internacionalizaron fue por algo.



Sin embargo, "All Day Today" es toda una celebración, con mucha energía, como la primera vez que oí este tema en el Sausalito Art Festival del 2005:


Es una pena que el resultado no haya estado a la altura de Arepa 3000 – A Venezuelan Journey Into Space o Venezuelan Zinga Son Vol. 1, sus anteriores producciones de excelente calidad. Al entregarle las cintas a Dimitri From Paris, un DJ que es precisamente eso, un DJ y no un productor de discos, éste no tuvo el oído clínico para sazonar un álbum de primer nivel como las producciones anteriores. Si antes les había producido la canción “Diablo” con un trabajo de percusión brillante, la ausencia del nivel de producción de Masters At Work es clara. Los Amigos y sus fans, nosotros incluidos, esperaban un mejor resultado, una continuación brillante del Venezuelan Zinga Son Vol. 1. Dudo que Los Amigos vuelvan a llamar a Dimitri From Paris para producirles un nuevo disco.



Wednesday, December 21, 2011




Ghost in the Machine (1981), el álbum con el que Police llegó a Viña.



Un interesante relato de primera mano se encuentra aquí, en una página del diario La Tercera.


Viña es un festival... música junto al mar... tra la la la la la la la la... Con ustedes: Police (traducción al español: los Pacos).


  • Qué: The Police en el XXIII Festival Internacional de la Canción de Viña Del Mar. 

  • Cómo: Concierto de 75 minutos que finalizó a las 2:15 de la madrugada.

  • Cuándo: Febrero 19 y 20 de 1982. En este cuestionario nos referimos específicamente a la primera noche.

  • Dónde: Quinta Vergara de Viña Del Mar, Valparaíso, Chile.

  • Quiénes: Sting (bajo, voz,) Andy Summers (guitarra) y Stewart Copeland (batería) acompañados de una sección de vientos desafinada.

  • Por qué: ni ellos mismos saben por qué fueron invitados al festival. Sería porque en ese momento eran la banda británica más exitosa y el festival podía darse el lujo de traerlos. Eran inmensamente populares y ya se les comparaba con los Beatles, como le pasa a cualquier banda hiperfamosa.

  • ¿Sabía el Gobierno militar que Sting cantaba canciones con letras como “Billy joined the National Front, he always was a little runt, he’s got his hand in the air like the other cunts” o “our so-called leaders speak with words they try to jail ya?” No.

  • ¿De haberlo sabido, los hubieran dejado tocar? No.

  • ¿De haber sabido el Gobierno Militar que Sting era izquierdista, hubieran considerado dejarlos tocar considerando el bajo porcentaje de chilenos que entienden inglés? De inglés estaban como la cresta, así que probablemente sí.




  • ¿Estaba Sting cómodo tocando en Chile? No. Sabía que el régimen de Pinochet censuraba hasta el agua y tenía miedo que alguien pudiera entender sus letras.

  • ¿Estaba Andy cómodo tocando en Chile? Mas o menos. Estaba preocupado por lo que Sting podía decir influenciado por los nervios, la rabia y la cocaína. Para tocar tranquilo, ¿se habrá dicho a sí mismo que lo de los desaparecidos era solo cuentos de los comunistas y de Amnistía Internacional?

  • ¿Estaba Stewart cómodo tocando en Chile? Para él cualquier escenario es bueno, con tal de que lo dejen tocar. Una batería no lanza ideas políticas, solo golpetazos. Depende de cómo los interprete uno.

  • ¿Qué pudo haber causado a Police un incidente posterior con la Policía Militar? Durante el último tema, “Can’t Stand Losing You” Sting anuncia la llegada de las tropas y le dice a la audiencia que no se emocione mucho. Alguien se acerca a Andy Summers y le habla algo mientras este sigue tocando. Sting  le pregunta a Andy, “Who’s that? Who’s that?” y la música sigue.

  • ¿Teorías? 1. El misterioso personaje que habla con Summers le dice que ya es la última canción y que tienen que dejar el escenario, sin segundo retorno; ó 2. le está diciendo que le informe a Sting que se calle la boca, por el amor de nuestro Señor Jesucristo, que la embajada británica está a 3 horas de Viña del Mar.

  • ¿Si en vez de Police el Festival hubiera invitado a The Clash o a los Sex Pistols, qué hubiera pasado? Nada, hubieran regresado en el vuelo de vuelta a la primera pedida de pasaporte.

  • Mejor momento del show: “Can’t Stand Losing You.” Fue sólo en ese momento en que liberaron toda su tensión y tocaron perdiendo el culo. Llegaron al clímax con la sección media (“Reggatta De Blanc”)  dos veces; lo cual yo, personalmente, nunca había escuchado antes. Summers brilló.

  • Peor momento del show: “Hungry For You (J’aurais toujours faim de toi),” cuando Sting presenta la canción “en francés, y es sobre hacer el amor.” Las chilenas chillan al entender la frase y la canción no llega a ningún lado. La sección de vientos estaba desafinada, no tenían monitores de retorno (y si los tenían no les sirvieron para nada) y, en verdad, es el peor tema del Ghost In The Machine.

  • ¿El público los aplaudió a rabiar? Si, claro. El público de Viña es bien especial. No en vano le llaman “El Monstruo.” Si no les gustaba Police, les mandaban la Caravana, y no la del Valor.

  • Probabilidad de que a Police los arresten por sus opiniones políticas: casi nula. Hacia 1982, Sting era un sex-symbol que cantaba en inglés (por ende apolítico), Chile mantenía un romance intenso con Inglaterra y dos meses después, el país dejaría que Inglaterra use sus bases militares en la Guerra de las Malvinas contra Argentina. La Primer Ministro Margaret Tatcher se lo agradecería a Pinochet por el resto de su vida.

  • Atención que le prestaba el Gobierno Militar al rock: muy poca. Dejaron entrar a Police, y tres años después un trío chileno con un sonido muy parecido llamado Los Prisioneros lanzaron su primer disco, La Voz De Los Ochenta, sin represión severa alguna (los "Pussy Riot chilenos", je je). Los militares habrán dicho: "pa' qué meterlos presos si ya son prisioneros, poh".

  • Atención que le prestaba el Gobierno Militar a la Nueva Trova: extrema. No dejaron entrar a Joan Manuel Serrat. Ni que decir de los cubanos Pablo Milanés y Silvio Rodríguez. Ni que decir de cualquiera que ose dejarse una barba o llevar una camiseta ("polera") roja.

  • Atención que le prestaba el Gobierno Militar a la pintura, especialmente a la “cubista”: en exceso (en serio).

  • ¿Después de ese concierto, cuanto tiempo pasó para que Sting regresara a Chile? 8 años y 8 meses, en Octubre de 1990 para el concierto “Un Abrazo A La Esperanza” en el Estadio Nacional de Santiago, cuando Pinochet ya se había ido. Sting vendría con una nueva banda y cantaría "Ellas Danzan Solas" en español.

  • ¿Qué recuerdos tiene la banda de aquella visita? No sé, pero de conocerlos algún día sería una de mis primeras preguntas que les haría a los tres.

  • ¿El video de Police en Viña está disponible en la red? Sí. ¡Pueden encontrar la mayoría de temas tocados en YouTube! Busquen Police, Chile, Vina Del Mar… etcétera.

Saturday, October 29, 2011



Meddle (Harvest, 1971)

PINK FLOYD





Recuerdo aquella portada con la antenta oreja sumergida en el agua. Un acercamiento impresionante del órgano humano que recibía las vibraciones que el líquido transportaba, provocadas por una música embrujadora: para unos, perturbadora e incómoda, para otros, el momento que habían estado esperando desde la separación de los Beatles: el nacimiento de la era denominada "Rock Progresivo".







Pero Meddle no es un disco para ser examinado con orejas "progresivas" en busca de virtuosismo. Es un disco para ser escuchado frente al mar, en medio de un caluroso verano que va acabándose. Nos tomó cuarenta años darnos cuenta de Meddle que es un disco generador de insolación en una playa desértica abatida por un fresco viento vespertino. Un álbum que arde y a la vez refresca: el equivalente musical a una cerveza Corona bien fría hacia las cuatro de la tarde frente al Mediterráneo, o al Mar Caribe.






Este fue el último álbum de Floyd cuyas letras fueron escritas por Roger Waters con la colaboración de los demás miembros de la banda. Este era el Pink Floyd que había evolucionado luego de la debacle de Syd Barrett, quien hacia 1971 ya era un vegetal. Habían estado intentando con mucho esfuerzo tomar vuelo: Saucerful of Secrets, More, Ummagumma y Atom Heart Mother son discos que los mismos miembros de la banda llegaron a aborrecer por su "mediocridad" (aunque quien escribe considera al Ummagumma uno de sus discos de cabecera). ¿Qué tuvo que pasar para que los ingleses tuvieran los cojones de grabar "One Of These Days", el tema que abre el disco? Mucha agua bajo el puente. Roger Waters y David Gilmour conectan bajos y guitarras a sistemas de efectos delay y echo y Nick Mason invierte el sonido de sus platillos en un crescendo épico, digno de una erupción volcánica. Con Rick Wright en un perfecto piano eléctrico, la segunda parte de "One Of These Days" es efectivamente lo más metálico que Floyd jamás haya grabado y como que ahí se definió el sonido del grupo. El bajo galopante de Waters siguió su ruta en temas como "Shine on You Crazy Diamond" y "Sheep", continuando aquella emoción volcada en "One Of These Days".

















"A Pillow Of Winds", la siguiente canción, es otra prueba más de que el disco buscaba entornos estivales, con un Gilmour controlando la guitarra steel con un dulce virtuosismo. "Fearless" es el reporte de cómo se está sintiendo la banda en ese momento, frente a tanto tiempo, juventud y posibilidades y "St. Tropez" es la influencia del swing en medio de un disco muy, muy "mediterráneo" (es decir, ¿quizás Waters haya estado escuchando algo de música pop italiana?). David Gilmour pasó muchos de sus veranos en las playas del sur de Francia, rodeado de bellas mujeres y músicas, pero al mismo tiempo, sin mucho dinero en sus bolsillos. Alguna chica me comentó alguna vez que el momento más feliz de su vida fue cuando vivía a punta de pan con mantequilla de maní y soda barata mientras trabajaba de mesera en un restaurant de Londres. No la entendí en ese momento, pero estoy seguro que Gilmour sí hubiera entendido qué se siente apreciar el valor del dinero cuando este es escaso. Quizás ahí esté el motivo principal de la rivalidad Gilmour-Waters de todos estos años: ambos tienen una relación amor-odio no entre ellos mismos sino con el vil metal. El primero ve que sus cheques significan progreso, movimiento en ascenso y algo positivo en general (sabiendo que en algún momento estuvo en las filas de desempleo, esperando recibir pan y sopa). El segundo ve que el dinero le iba construyendo una pared que lo iba alienando... pero esa es otra historia y ya muy conocida.






Para cuando termina "Echoes", el tema de 23 minutos que cubre el lado B del álbum, no sabemos qué nos ha entrado por las orejas, pero estamos felices de haberlo recibido. Es verdad, muchos hemos oído "Echoes" después de haber oido los posteriores Wish You Were Here o The Wall, pero imaginemos cómo fue para el oyente común haber oido este tema por primera vez, en pleno 1971. "Echoes" no es más que una canción de fogata de playa amplificada, expandida y embellecida con efectos análogos de larga permanencia. Quizás fueron las hipnóticas imágenes de la película Pink Floyd Live At Pompeii las que le dieron forma a "Echoes" en nuestro subconsciente, con la banda tocando a pleno sol veraniego del sur de Italia en medio de las ruinas del coliseo. Adrian Maben, director del film, utilizó adecuadamente la música relajada de Floyd y los ardientes parajes volcánicos para poner a sus espectadores en un trance maravilloso.





Meddle es un título que juega con la palabra "medal" (medalla) y con el significado de "interferir" o "mediar". Con los años que pasaron y los cuatro megaéxitos de la banda, Dark Side Of The Moon, Wish You Were Here, Animals y The Wall, nos dimos cuenta que Meddle fue precisamente un intermediario entre el viejo Floyd, frustrado de no poder llegar al nivel que Syd Barrett había alcanzado con sólo un disco, y el Floyd organizado y cósmico con Roger Waters como compositor absoluto, dominando la banda con mano dura y bajo protesta de ésta (Richard Wright fue expulsado por insubordinación, creo) pero a la vez llenando estadios y vendiendo discos como pan caliente no porque éstos sean malos, sino por buenos, muy buenos.



El rock de los setentas le debe muchísimo a este disco, pero sobre todo nosotros y las generaciones que van descubriendo a esta banda inmortal. Una lástima que EMI no haya lanzado una Immersion Edition de Meddle, o al menos la versión en BluRay. Será para la próxima. La próxima generación, es decir.









Thursday, September 8, 2011

Saturday, August 13, 2011



2007 started with great news for Classic Rock fans: Police might be celebrating the 30th Anniversary of their first hit single "Roxanne" (and their very first single, "Fallout") by getting back together for a world tour. Awesome, the fans and critics say, they easily will fill stadiums and the audience is at the right age and economic level to afford "Rolling Stones" venues and prices.



Since the release of Synchronicity, Sting, guitarist Andy Summers and drummer Stewart Copeland have played a few times together: in 1986 for a series of Amnesty International concerts, in 1992 for Sting's wedding and in 2003 when the band was inducted into the Rock And Roll Hall of Fame. The truth that hits everybody is this one: they can't stand each other, although this may be a marketing strategy.



After releasing two mediocre solo albums in 1999 and 2003, Sting has become a pretentious snob playing 16th century lute music, Andy Summers plays more jazz than anything and Stewart is nowhere to be found besides writing music for movies. They don't remember when they were recording straight, no chaser rock songs like "So Lonely," "Message In a Bottle," and "Hole In My Life."


Synchronicity is an album where the listener recognizes Sting's dominance over all Police's music but that's OK. His points of view overshadows the ones of the other two and we get lots of synthesizers and weird noises that have anything to do with Police's first three records. However, Andy Summers manages to represent with his magical guitar and Stewart definitely proves he is the most successful drummer in the world, acclaimed by everybody. Synchronicity might be Sting's album, but it's Stewart's work. 6/4 time on "Synchronicity I," Hard 4/4 hitting on "Synchronicity II," elegant percussion on "Wrapped Around Your Finger" and "Walking In Your Footsteps." Every rock drummer who wants to improve their skills must have this record.

At a glance, the two sides of the Synchronicity LP look like two different entities. The first is an introspective analysis of fate and coincidence, pretty much related to the studies of psychologist Carl Jung, who firmly believed in "meaningful coincidences," such as a beetle flying into his room while a patient was describing a dream about a scarab, an egyptian symbol of rebirth. Jung's notion of synchronicity is that there is an non-causal principle that links events having a similar meaning by their coincidence in time rather than sequentially. He claimed that there is a synchrony between the mind and the phenomenal world of perception, and based on this Sting creates songs that range from Nuclear Apocalypse to Loss of Religion.


Andy Summers and Stewart Copeland bring a little of comic relief with their compositions, "Mother" and "Miss Gradenko," respectively. On the first, Summers doesn't look at Jung but at his mentor Freud to find an explanation to his poor dating skills. Copeland's is a catchy one about a U.S.S.R. desertor who shows affection for the West (by the way, Stewart's father was a CIA agent during the beginning of the Cold War). On "Synchronicity II" Sting gets back at us and finds the closest metaphore to Jung's theory: "Nessie" coming from the bottom of Loch Ness while, many miles away, Sting witnesses the breakup of his family by the monstruosity of modern life: "Mother chants her lethany of boredom and frustration/ but we all know her suicides are fake". The verses suggest that the family might have been murdered by a deranged father.



The first side is adorable, and the second side offers us Police's biggest hit, Grammy Winner "Every Breath You Take," a simple song about a former lover who becomes a stalker, but no one seems to perceive the potential danger of this. "King Of Pain" puts Sting again on the spot of being cruel just to protect his emotions, a subject continuing on "Wrapped Around Your Finger". Lest not forget that he was going through a painful divorce during these years, leaving his wife for her best friend, Trudy Styler. "Tea In The Sahara" is a haunting tribute to Paul Bowles' novel "The Sheltering Sky" that closes the LP, but not the CD nor the cassette. That's the role of "Murder By Numbers," an Andy Summers-Sting collaboration about the reflections of a serial killer (or maybe the father of SII). The song doesn't quite match the mood of the album, but it's a nice novelty song that ends Police's album career.

Synchronicity is, for many, Police's masterpiece. For me actually it doesn't match the honest speed, struggle and dissatisfaction of a bored post-punk generation expressed in records like Outlandos D'Amour (1978) and Reggatta De Blanc (1979). It doesn't show a cohesive band but the work of Sting as a solo artist trying to express himself, leaving his two partners estranged. This can be seen on the Synchronicity Concert DVD, where Sting, after introducing the band and the backup vocalists, doesn't even mention his name. Police disbanded after the Synchronicity Tour and Sting's first solo album, the relaxed and jazzy Dream Of The Blue Turtles, was nicknamed The Son Of Synchronicity, for obvious reasons: he wanted to leave the Police life for good.

Synchronicity: Produced by Hugh Padgham & The Police. Released 1983. Tracks: Side A: Synchronicity I, Walking In Your Footsteps, O My God, Mother, Miss Gradenko, Synchronicity II. Side 2: Every Breath You Take, King Of Pain, Wrapped Around Your Finger, Tea In The Sahara, Murder By Numbers [bonus track on CD and Cassette]. Songs by Sting, except Mother by Andy Summers, Miss Gradenko by Stewart Copeland and Murder By Numbers: words by Sting, music by Andy Summers.








Friday, July 29, 2011

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