We are also on Facebook, Instagram and Twitter!
 

Radio Schedule



Support our band and online radio!


Via PayPal

 

 

 

Showing posts with label John Lennon. Show all posts
Showing posts with label John Lennon. Show all posts

Friday, November 3, 2023

El último single de los Beatles, “Now and Then” ha llegado y, por lo que dicen los medios, nos tiene que gustar, al igual que la reedición de los tradicionales compilatorios “rojo” (1962-1966) y “azul” (1967-1970) por su 50 aniversario. Prácticamente desde el 2017 todo lo que los Beatles han sacado ha sido innecesario y repetitivo, pero nos lo venden con el cuento de que “su sonido suena mejor que nunca”, lo cual es falso. No suena mejor, simplemente distinto, alterado y saturante.

¿Y si no nos gustan las reediciones, qué, los fanáticos enfermos de las redes nos mandan al loco calato con piedra?

Buena pregunta. Como está ocurriendo con Marvel y sus películas y series de súper-héroes contando una historia única y repetitiva a través de múltiples plataformas audiovisuales, los Beatles nos han estado dando a entender, año tras año, que no se van no porque sean buenos, sino porque su buena música tiene que ser alterada de forma en que le guste a un cierto grupo de ingenieros y audiófilos que no trabajaron con ellos, no como se escucharon en su época.

El que quiera gastar entre $300 y $400 al año en material Beatle que lo haga, está en su derecho. Yo no quiero hacerlo. Ya lo hice en el 2009 y en el 2014 adquiriendo respectivamente las cajas de álbumes en monaural en CD y LP. Y fue algo precioso. Solo entonces en el 2009 pude decir que tenía todo lo de los Beatles en el mejor sonido posible (agregando claro está los álbumes Yellow Submarine, Abbey Road y Let It Be que solo salieron en estéreo, además del compilatorio 1967-1970 para completar). Para mí eran buenas épocas de encanto musical y captura generacional, pero no me esperaba la decepción, y posterior horror, que Paul McCartney, Ringo Starr y Giles Martin me tenían preparado.

Hasta el lanzamiento de la reedición del compilatorio 1 en el 2015, con dos DVDs/BluRays llenos de videos de las canciones, todo estaba bien en el reino Beatle. Calderstone Productions, la empresa que administra el catálogo de los Beatles, parecía andar con buen pie suministrando al mercado material necesario y a la vez atractivo que preserve el legado de la banda. Pero se avecinaba el aniversario número 50 del Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band en el 2017, y la empresa decidió darle al LP el tratamiento “caja Deluxe” que Paul McCartney le había estado dando a sus LPs solistas desde ya hacía unos cuantos años. La caja, de la cual lo único rescatable era una interesante aunque intrascendental mezcla 5.1 en BluRay, fue un desastre. Presentaba una remezcla del álbum a cargo de Giles Martin, además de tomas descartadas y versiones alternas que ya eran conocidas en el mundo de los coleccionistas de piratería.

Giles Martin al principio me impresionó por su trabajo dedicado en hacer algo “distinto”. Pero he ahí el problema: alterar las mezclas originales de la banda más importante de rock es como alterar los colores de la Mona Lisa; y haciendo una analogía, usar algoritmos de procesamiento digital de señales para “demezclar” instrumentos y voces es abrirle el escote, tal como se acaba de hacer con los compilatorios rojo y azul, y el año pasado con Revolver.

Una vez más, McCartney y su pandilla están reescribiendo, con éxito, la historia del rock. Cual sistema de propaganda digno de Kim Il Sung con su República Democrática de Corea, McCartney está dándole a los fans que quieren, y quien ose discutirle simplemente “odia a los Beatles”. Algo así como condenar a Israel por la masacre en Gaza y recibir el tradicional y ya hasta musical insulto de “antisemita”. O por condenar a Hamas por los ataques del 7 de octubre y ser catalogado como “anti-palestino”. En resumen: gente mediocre que no sabe lo que habla.

Esto no es un rechazo per se a la modernidad y a las tecnologías de de-mezcla que están operando en los archivos digitales de los Beatles, sino más bien un hastío a la sobre-exposición que se le está dando a una banda que al parecer nunca se separó y sus miembros no murieron o envejecieron, sino que siguen allí en todo formato audiovisual posible tocando los mismos 230 temas, aproximadamente, en diferentes y mínimas variaciones. ¿Por qué no ha de existir una fatiga si en los últimos 35 años los Beatles han lanzado, entre otros, los siguientes productos discográficos oficiales?

(Si hay carita feliz quiere decir que yo apruebo el producto).

2023 The Beatles 1962-1966, The Beatles 1967-1970 Expanded Reissues, Remixed

2023 Now And Then Single :)

2022 Get Back - The Rooftop Performance :)

2022 Revolver Deluxe Edition

2021 Let It Be Deluxe Edition

2019 The Singles Collection 45 RPM vinyl records of all their official UK singles

2019 Abbey Road Deluxe Edition

2018 The Beatles [“White Album”] Deluxe Edition

2017 Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band Deluxe Edition

2017 The Christmas Records

2016 Live at the Hollywood Bowl (Eight Days a Week soundtrack) :)

2015 1 (Reissue) plus videos on DVD/ BluRay [1 & 1+] :)

2014 The Beatles in Mono Box Set (Vinyl) plus all Mono albums remastered :)

2014 The Japan Box

2014 The Beatles 1962-66, The Beatles 1967-70 (remastered on Vinyl) :)

2014 The U.S. Albums CD Box Set

2013 On Air: Live at the BBC Vol. 2  + Live At The BBC Vol. 1 (replacing the 1994 release with allegedly better sound) :)

2012 Magical Mystery Tour Film on DVD and BluRay / Double EP on Vinyl :)

2012 Yellow Submarine film on BluRay :)

2012 The Beatles Vinyl Box Set (Stereo) plus all Stereo albums remastered

2010 The Beatles 1962-66, The Beatles 1967-70 (remastered on CD) :)

2009 The Beatles in Mono Box Set (CD) plus The Beatles Studio Collection; plus all albums remastered in Stereo :)

2007 Love soundtrack :)

2007 Help! on DVD :)

2006 The Capitol Albums volume 2 :)

2004 The Capitol Albums volume 1 :)

2003 Let It Be... Naked :)

2003 Anthology on DVD :)

2003 A Hard Day’s Night on DVD :)

2000 1 :)

1999 Yellow Submarine Songtrack CD 

1999 Yellow Submarine on DVD/ VHS :)

1996 Anthology on VHS :)

1996 Anthology 3 :)

1996 Anthology 2 :)

1995 Anthology 1 :)

1994 Live at the BBC :)

1993 The Beatles 1962-1966, The Beatles 1967-1970 CD remasters :)

1988 Past Masters Vol. I & II :)

1987 The Beatles on CD collection :)


El abuso a los fans es evidente, y la realidad es que no habrá "música nueva" de los Beatles porque ya no existen como banda, pero sí como un sonido muy bueno al que hay que preservar y del cual hay que contar su historia tal como ocurrió, y eso incluye la forma en que se grabaron sus canciones.

Friday, October 9, 2020


Statue of John Lennon in Public Park - El Vedado - Havana - Cuba




Aunque John Lennon lleva 80 años de nacido y casi 40 de ser asesinado, considerar que está "muerto" es una falacia. Su influencia está en todas partes, su mensaje cada día es más vigente y válido. Lo que alguna vez hizo y fue considerado como una "locura" ahora es visto como un acto de genialidad. Toda la obra de Lennon, desde los 17 hasta los 40 años  de su vida, merece ser atendida, escuchada, vista.





Thursday, December 8, 2016



Escudo Alianza Lima 2 - 1970-1987



Lennons by Jack Mitchell



No solo esta vez quisiera recordar al primer Beatle que se fue antes de tiempo, sino también a aquellos chicos que 7 años después hicieron lo mismo.




El 8 de Diciembre de 1987 un avión de la Marina de Guerra del Perú transportaba al equipo de fútbol de Alianza Lima desde la ciudad selvática de Pucallpa hacia Lima, después de haber ganado contra el equipo local. El avión se precipitó al mar de Ventanilla y sólo sobrevivió el piloto. siete años antes, un loco llamado Mark David Chapman disparó a quemarropa contra una de las personas más queridas del mundo.




Alianza Lima y John Lennon partieron a la inmortalidad un 8 de diciembre, con siete años de dieferencia. Recuerdo la noche de la caída del avión, mas no la de la muerte de Lennon. En 1987 yo acababa de cumplir 14 años y recién estaba entrando al universo de los Beatles.



Sabía que Lennon había muerto siete años antes y sólo hace algunos años me dí cuenta que su muerte fue uno de los eventos más influyentes en la cultura popular occidental: generó una tristeza colectiva profunda que se manifestó en los rankings musicales: Los discos de los Beatles volvieron a venderse pero esta vez eran lágrimas y no sonrisas las que acompañaban las escuchas. La canción "Woman" del álbum Double Fantasy se escuchaba por todas las radios y hasta fue nombrada la "Más Más" de la década de los ochentas por Radio Panamericana. Hablar en tono de burla de la muerte de Lennon era pues como hacer chistes crueles sobre la tragedia del 11 de Septiembre del 2001 o, también, sobre la muerte del equipo completo de Alianza Lima, los famosos Potrillos.




Fútbol y música cumplen una función importante en la sociedad: entretener delincuentes. Nosotros, delincuentes, vimos perecer, en un lapso de 7 años, dos íconos importantes de nuestra identidad. A Lennon lo recordamos con tanta frecuencia que a veces pensamos que no se ha muerto y ni se le extraña porque su voz es omnipresente. A los Potrillos sí los extrañamos y nos duele mucho que las causas del accidente hayan sido encubiertas para salvar cabezas y galones en la Marina de Guerra. Bueno, también se dijo que el asesino de Lennon no era un simple "loquito enfermo". Es muy probable que hayan habido intereses más fuertes que hubieran querido a Lennon fuera del mapa una vez que éste había conseguido su Residencia Permanente en los Estados Unidos. Pero esa es otra historia.




De haber estado vivo Lennon, ¿qué hubiera dicho sobre la guerra en Irak, La guerra en Bosnia, el genocidio de Darfur, el escándalo Irán-Contras? Lo sabemos: lo mismo que dijo sobre la de Vietnam. De haber aterrizado el avión de la Marina, ¿hubieran campeonado los Potrillos en el torneo descentralizado de aquel año? Sabemos la respuesta también.









Sunday, February 9, 2014






Los Beatles nunca nos dejaron.




Hace 50 años ocurrió algo mágico, y sus efectos aún los seguimos sintiendo. El mundo moderno, el arte moderno, vio la luz y todo pasó de blanco y negro a un inmenso caleidoscopio de colores. Los Beatles visitaron EE.UU. por primera vez y se presentan triunfalmente en el programa más visto de la época: el show de Ed Sullivan. El impacto de esta presentación aún se sigue sintiendo, y quizás dentro de 200 años se mirará a este momento como ahora se estudia la carrera de Mozart o se admira a la maravillosa Quinta Sinfonía de Beethoven. 





O mejor aún, el momento en que Colón llega a América (aunque hubo muchísima menos sangre en Nueva York de 1964), o la llegada del hombre a la Luna o, en el futuro, a Marte. ¿Qué tal la invención de la imprenta, o del televisor? Piensen en un momento importante para el mundo o sus propios países. Compárenlos con el estallido de la Beatlemanía. Así de fuerte fue.


Hasta 1963, la música pop cumplía solo un papel de entretenimiento. Los Beatles se influenciaron principalmente de los rockeros negros norteamericanos como Chuck Berry y Little Richard. Pero Lennon se identificaba con Buddy Holly y sus Crickets (naturalmente, dados sus anteojos y el nombre de su banda) y especialmente con Elvis Presley. “Antes de Elvis, no había nada”, dijo. Es verdad: al menos en la música popular de difusión masiva, no había pasado nada interesante desde... ¿qué? ¿La revolución del Jazz de los años 20? ¿Bob Dylan? ¿Yma Súmac?








Los Beatles en la era de la

saturación de la información

El momento clave del 9 de febrero de 1964 encuentra a una inmensa cantidad de adolescentes en EE.UU. nacidos después de la segunda guerra mundial. Son estos los que están disfrutando un florecimiento económico sin precedentes. Tienen dinero, empleos que les permiten comprar discos y radios a transistores y mucha, mucha sexualidad reprimida. Las corporaciones grandes habían empezado a matar al Rock And Roll en cuatro estocadas: (1) la muerte de Buddy Holly, The Big Bopper y Ritchie Valens en un accidente de aviación; (2) el encarcelamiento de Chuck Berry por negro, sucio, salvaje, degenerado y evasor fiscal (esta última fue la madre del cordero); (3) Little Richard anunciando su retiro de la música libidinosa hacia la religión; y (4) Jerry Lee Lewis con el escándalo de haberse casado con su prima de 13 años (algo normal en el Sur de los EE.UU.). Pero el tiro de gracia fue mucho peor: el ídolo máximo del rock, el imparable Elvis Presley, luego de su servicio militar se encontraba en un refrigerador llamado Hollywood, filmando bodrios uno peor que el otro, comiendo hamburguesas y acostándose con toda mujer que su manager le ofrecía. El rock estaba muerto y enterrado y le cantaban en su velorio baladistas sanos y asépticos, incapaces de cometer una locura como, por ejemplo, ponerse gallitos ante la prensa o criticar la política internacional de los EE.UU.





Los Beatles, en cierto modo, estaban por llenar un vacío y sí que lo llenaron. Fue un vacío artístico que se expandió al vacío emocional provocado cuando Kennedy murió asesinado en Dallas dos meses atrás. Los cuatro de Liverpool no llegaron cantando “Oswald fue un chivo expiatorio”, sino “I Want to Hold Your Hand”; por tanto las letras no tuvieron nada que ver con la revolución beatle. Fue el sonido y sobre todo la actitud. Millones de chicos se dieron cuenta que la actitud es lo más importante, e incluye también un estilo de vida que implica sacrificios: dejar el hogar familiar, pelear por lo que uno cree... planear una revolución inteligente. Como en toda revolución, hubieron víctimas inocentes y héroes que no debían serlo.





Ed Sullivan sabía del poder que tenían estos chicos en la juventud británica pero aún no estaba convencido de si era algo bueno traerlos a su programa y exhibirlos como curiosidad. Supo de ellos durante unas vacaciones en Inglaterra, y las negociaciones fueron y vinieron hasta que un reportaje de la CBS le hizo ver que ahí estaba el secreto, la magia, el encanto. Sullivan seguro no vio el potencial que esta banda tenía para cambiar el mundo. A ver, seamos honestos, ¿creemos ahora que alguien como Justin Beaber o una banda como One Direction tiene el poder de cambiar el mundo? No. En el momento en que Sullivan y el resto de los EE.UU. reciben a los Beatles, nadie podía predecir nada, igual que ahora. En aquella noche del 9 de febrero del 64, desde el momento en que Paul cantó “All My Loving” hasta el último acorde de “I Want to Hold Your Hand”, los Beatles decimaron el sistema de entretenimiento occidental a guitarrazos. Lo hicieron obsoleto e hicieron surgir una creatividad basada en su ingenio, talento, chispa y personalidad de clase trabajadora. Los compositores en Tin Pan Alley debieron haberse horrorizado y correr a los teléfonos para contactar a la prensa especializada: "impidan su éxito". "No se preocupen, éstos no duran un año", les respondieron.



Al principio parecía que solo eran las chicas las que estaban locas por estos cuatro melenudos, pero en verdad era todo el mundo. Hasta los que los criticaban por su actitud y "pobre musicalidad" sabían en el fondo que estos cuatro jóvenes eran caso serio. He oído comentarios como "me importaban poco los Beatles hasta que sacaron Yesterday’"; es decir, cuando Paul decidió mostrar un lado increíblemente romántico y poético en una canción introspectiva (aunque aún de amor). También he oído esto: “Los Beatles se malograron con ese Revolver y esa canción que empieza con alguien tosiendo”; es decir, cuando los Beatles decidieron explorar más allá de las fronteras que encerraban los gustos de muchos en el público. No se puede complacer a todos, pero pareciera que entre 1964 y 1966 los Beatles lo hicieron.





Todo cambió para bien y para mal. Gente como John Fogerty, Roger Waters, Robert Fripp, Chris Squire, Steve Miller, Jeff Lynne y otros decidieron crear sus propios grupos escribiendo sus propias canciones. “Beatles on Sullivan” fue la respuesta que me dio un profesor de leyes en la industria del entretenimiento en la UCLA, allá por el 2000, cuando le pregunté cuál fue el momento más trascendental en la historia de la música pop. No hay discusión, señor Moreno: Beatles on Sullivan. Yo añadiría otros casi tan importantes, pero imposibles de superarlo: antes del 9 de febrero de 1964: Muddy Waters mudándose a Chicago, la película Blackboard Jungle, Elvis Presley entrando a Sun Studios en Memphis. Luego del 9 de febrero de 1964, solo consecuencias: Lennon diciendo que su grupo es más grande que Jesucristo (algo que creo le costó el liderazgo en el cuarteto), Hendrix en Londres, Monterey Pop Festival, el regreso forzado de Elvis a los escenarios, Woodstock, Altamont, Dark Side of the Moon, Led Zeppelin y sus estadios llenos, la muerte de Elvis, la muerte de John Lennon, MTV. 



Con esta celebración de 50 años, no queda más que seguir disfrutando de la música y encanto de ya saben quiénes.





Dos interesantes artículos del gran autor Joel Achenbach sobre Paul McCartney y los Beatles (están en inglés):





Beatle Juice (aparecido en la revista Tropic del Miami Herald): http://www.miamiherald.com/2014/01/31/3905263/beatle-juice.html





y Be Grateful the Beatles Broke Up:






Lectura recomendada (o mejor dicho, obligada): Tune In – All Those Years, el excelente libro de Mark Lewisohn, primera parte de la trilogía de la historia de los Beatles, detallando el largo y sinuoso camino desde el nacimiento de los cuatro hasta poco antes del estallido de la Beatlemania (el segundo volumen incluirá la visita a EE.UU.): www.amazon.com/Tune-In-Beatles-These-Years/dp/1400083052/emiliocacao

Wednesday, December 8, 2010



"Imagine / How / Give Me Some Truth / Oh My Love", John Lennon, EP edición soviética de 1983, disponible en Amazon.com



Continuando con la serie de artículos que he escrito sobre la vida y obra de John Lennon, llego a conmemorar un aniversario más de su muerte. Esta vez son 30 años de la tragedia. Quizás la mayor tragedia del rock and roll y de la música popular. Un alma joven, a los 40, dispuesta a seguir creando, queda silenciada por las cinco balas de un desquiciado con excelente puntería llamado Mark David Chapman.






El sueño acabó. Los Beatles jamás se reunirían. La era de la esperanza llegaba a su fin. El mundo cruel le daba el alcance a aquel cantante que se atrevió a cuestionarlo, después de que éste le quitara a su madre. Para colmo, el cantante fue asesinado por un demente obsesionado con su ex-grupo y su improbable reunificación. ¿Muerte absurda? Sí. Más que absurda. Tan absurda como la confesión del asesino: "No quería hacerle daño a nadie... ah, y a propósito, actué solo. Sólo yo, lobo solitario con mi copia del libro Catcher On The Rye". Suficiente.






El 17 de Noviembre de 1980, Double Fantasy, el álbum de John Lennon y Yoko Ono, aparecía en el mercado bajo el sello Geffen. Producido por Jack Douglas, es un disco bastante elaborado y hasta cierto punto sobre producido: Lennon gustaba de grabar su voz sobreponiendo pistas y modificándola con la mayor cantidad de efectos posibles. Al aparecer, la crítica fue un poco dura con el disco, calificándolo de "un desastre de la auto-obsesión". La prensa musical en general no le prestó mucha atención a aquel "retorno" de John a los estudios y, probablemente, a los escenarios.


Muchos de esos comentarios negativos no vieron la luz, puesto que tres semanas después, Lennon caía abatido y el disco se convertiría en inmortal inmediatamente. Geffen Records retiró toda la publicidad del álbum para evitar parecer mercaderes de la pelona, aunque el disco se vendió como pan caliente. 



En la iglesia más grande del mundo, en Nueva York, se tocó “Imagine” en el órgano (figúrense) y se calificó a Lennon como “un hombre de paz”. Y aquellos 10 minutos de silencio el 14 de diciembre a las dos de la tarde, hora de New York, solicitados por Yoko, marcaron el fin de una era y el inicio de otra. Es ahí donde el rock and roll perdió su inocencia y se colocó en la cresta de la ola, en el mismo sitio donde algunos años antes había estado el Jazz como fuerza social y política.






Al quedar viva, Yoko Ono se llevó la peor parte. Nada de lo que había vivido o sufrido con John le había preparado para esto: al enterarse en el hospital que no se pudo salvar a John, gritó que era mentira, que no era cierto, y sufrió un ataque de nervios y se arrojó al suelo, golpeándose la cabeza una y otra vez. Quería hacerse daño. Un amigo suyo la sostuvo, le ayudó a levantarse y le dijo: "piensa en Sean. Tienes que cuidar de él". Yoko habrá sacado fuerzas de donde no había y tuvo que ir a contarle a su hijo lo que había pasado. Lennon yacía muerto en la camilla de un hospital, y la noticia corría veloz como las balas que lo asesinaron.  En verdad fue como si hubieran matado a alguien de la familia: una de las peores formas de morir, asesinado por lo que eres, por lo que crees, por negarte a hacer lo que los demás quieren que hagas. Algo así como un crimen racial u homofóbico. Qué terrible.





Un fantasma de paranoia y horror cubrió la ciudad de New York y el resto del mundo, más o menos como ocurrió días después de los atentados del 11 de Septiembre del 2001. Subliminalmente, el hecho de que Chapman haya disparado contra su ídolo, contra la persona a la cual deseaba parecerse, para luego afirmar que "actuó solo" y que "recibió órdenes de su lado maligno", daba a entender a la juventud, a la generación de Woodstock, a la del amor libre, que había llegado un nuevo Sheriff al pueblo y que la vida humana valía lo que costaba una bala expansiva.  Que llegó el momento del miedo y la incertidumbre. Aquella noche del 8 de diciembre de 1980 no sólo murió un hombre, un cantante, un guitarrista, un Beatle, sino la confianza de toda una generación. David Bowie, Ringo Starr, Linda Ronstadt y Paul McCartney se consiguieron guardaespaldas inmediatamente,  y este último no salió de gira hasta nueve años después. Quizás fue el temor a  las balas, y quizás también por la poca predisposición del gobierno estadounidense a controlar las armas y a los locos que las usan. Ronald Reagan acababa de ser elegido el 4 de Noviembre y se venían años muy, muy rígidos y difíciles. El presidente electo, al ser preguntado sobre la muerte de Lennon, culpó a las pandillas criminales de Nueva York.






El mensaje de aquel fin de año de 1980 era, según el crítico Greil Marcus, uno severamente retrógrado y terrorífico: cualquiera que crea que tiene a Dios de su lado, además de una pistola, puede hacer justicia en este mundo pagano. El mensaje secreto: "algunos pertenecen a este país. Otros no. Algunos son dignos, otros no. Algunas opiniones son benditas, otras malignas. Con la bendición de Dios, los mensajeros del Señor separarán a unos de otros". Según Marcus, los puritanos habían regresado y con más fuerza que nunca, a reclamar de vuelta la sociedad que alguna vez fundaron, aceptando la vulgarización de sus creencias si eso significa que, una vez más, Dios y sus siervos serán capaces de ver a Estados Unidos, o a Occidente, y diferenciar a los elegidos de los reprobados, a los redimidos de los condenados. Dicho “mensaje” no inspiró a Chapman directamente, pero es ese tipo de mensaje, el cual juzga –o prejuzga– al inocente y al culpable, el que puede vincular un ataque de locura particular con una justificación pública. Puede señalar relaciones extramatrimoniales así como tendencias políticas y condenarlas rápidamente. Si un estado aprueba este tipo de comportamiento, entonces Chapman tiene el derecho inalienable de matar a quien considere está afectando negativamente su vida. He ahí el motivo por el cual Chapman se la pasa pidiendo su libertad condicional y por el cual se muere de miedo de ser envenenado o asesinado: para él, la muerte de Lennon fue algo que tenía que hacer, por más que luego afirme en los tribunales que fue una "fuerza maligna que lo obligó".





Yo les voy a decir qué es una fuerza maligna: el quemar libros, el quemar gente, el miedo a expresar una opinión y vivir temiéndole a todo. El asesinato de John W. Lennon fue el peor “tate quieto” dado a Estados Unidos desde las muertes de John F. Kennedy y Martin Luther King, Jr.: con el mismo loquito suelto de siempre, apellídese Oswald o Chapman, la pregunta importante no es el "quién", "cuándo" o “dónde”, sino "por qué". La respuesta al "por qué" la sabemos, tanto como las respuestas a las otras preguntas.






John nos dejó hace treinta años y los últimos diez años de su vida, o al menos la mayoría de éstos, fueron años de mucha honestidad y expresividad. Podemos haber estado de acuerdo con él o no. Pero no se calló la boca, no fue hipócrita. Luchó por lo que creía. Se convirtió en un hombre de paz, tal como lo afirmó la Iglesia. Un hombre cuya guitarra no disparaba, pero sabía a dónde apuntar. No tenía una AK-47 cuando grabó "Working Class Hero", sino una guitarra de palo y una voz directa, al grano. Con "Imagine" invitó a la gente a pensar más allá de lo que los periódicos, la religión, la geopolítica y la TV les embutían entre sus orejas. No planteó la creación de un nuevo orden con un manifiesto comunista musical (John Lennon no soportó ninguna forma de dictadura, y es por eso que los Beatles nunca fueron aceptados en la República Popular China, aunque Lennon tenga una estatua en La Habana, Cuba), ni pensó derrocar a aquel sistema capitalista que en el 2008 te falló a tí y a mí. Por sobre todas las cosas, John era un cantante. Punto. Si en 1966 afirmó que los Beatles eran "más famosos que Cristo", en 1980 demostró que su imagen transmitía un mensaje de paz, de amor, de entendimiento. ¿Los Beatles más grandes que Jesucristo? Es lo de menos. El mensaje era el mismo.





Los tiempos difíciles que le tocaron vivir a Lennon y a su generación fueron menos complicados que los que ahora llevamos. Ahora es más fácil borrar o edulcorar una idea antes de que llegue a la juventud y "cree problemas". Vean los rankings musicales de 1967, 1972 y 1976 y compárenlos con los de fines del 2010 y se darán cuenta: nadie plantea nada nuevo o interesante. Si hemos de considerar que el único rockero que puede hablar de política y ser tomado en cuenta es Bono, entonces estamos más que jodidos. Sin embargo, me alegra mucho saber que los Beatles aún siguen siendo materia de conversación. Eso quiere decir que la esperanza nunca se pierde, y que Lennon no murió en vano.







Tuesday, October 26, 2010

El 14 de abril pasado, el diario del Vaticano L'Osservatorio Romano publicó la siguiente nota referente al famoso comentario de Lennon "Más grandes que Jesús". Comentario que le valió que muchos discos de los Beatles sean quemados (luego de ser comprado$) en el cinturón bíblico de los Estados Unidos y en otros lugares de fácil escandalización.



La Iglesia Católica, por lo visto, escuchó y vio la conferencia de prensa de la disculpa, pero claro, en ningún momento consideró que lo que había dicho Lennon oficialmente había sido tomado fuera de contexto. Es más, decidieron incluir una foto de Ringo Starr con una cara de tonto increíble. Los Beatles no sabían de lo que hablaban, y menos Lennon, pareciera afirmar la gaceta oficial de la Santa Sede. ¿Pero por qué no incluyeron una foto de Lennon, si Ringo no tenía vela en ese entierro?



Consonancias


Los Beatles y L'Osservatorio Romano



Para recordar los cuarenta años de la separación de los Beatles “El Observatorio Romano” publicó en la edición del 10 de abril pasado, dos articulo juntos, escritos por Giuseppe Fiorentino y Gaetano Vallini, los cuales habían ya escrito en la edición del 22 de noviembre del 2008, a los 40 años del álbum blanco. En ambas ocasiones muchísimos medios de todo el mundo -y ahora el mismísimo Ringo Starr, entrevistado en la CCN- han interpretado esta obvia atención al importante fenómeno musical de nuestro tiempo, como una absolución del Vaticano. Absolución de la cual los cuatro artistas de Liverpool no tenían ninguna necesidad. Como demuestra este anónimo y autoritario (autoritario: de autor no de autoridad) articulo que salió en
L'Osservatorio Romano el 14 de agosto de 1966 a testimonio ya desde ese momento de una inesperada consonancia entre el diario de la Santa Sede y John Lennon.












La desafortunada frase “Los Beatles son mas populares que Jesús” pronunciada por uno de los cuatro y precisamente John Lennon, es la que ha tenido inmediata y negativa repercusión en el mundo de los mismos simpatizantes o fanáticos, ha dado prueba de la intocabilidad de las cosas sagradas en el público mas “a vanguardia”. La frase ha desafortunadamente impresionado a “aquellos que siguen a los Beatles como si fuera un culto” hasta el punto de provocar una disminución en las ventas de los discos de los cuales son productores los propios Beatles. En la víspera del tour americano todo esto ha impresionado vivamente a los caprichosos cantantes y músicos. La sociedad editora constituida por los Beatles tuvo que afrontar las consecuencias de sus acciones que desencadenaron en pérdidas –informaban ayer las agencias- de cerca de medio millón, en pocos días, debido a la caída de las cotizaciones.


Es un síntoma también que ciertos temas, entre los “seguidores de vanguardia”, no se quieren tocar al ser considerados como superficialidades profanas.


Tal vez la reacción inesperada y siempre más difundida, es que ha echo reflexionar a John Lennon que, abrumado de popularidad y del fanatismo universal, se había pronunciado así ligeramente, inconscientemente (mas que maliciosamente) sin reflexionar sobre las consecuencias de su frase sobre Cristo y la religión.


En Chicago, al momento de iniciar las actuaciones en la ciudad americana, John Lennon ha querido ayer difundir una retractación leyendo la siguiente declaración: “No me ha pasado nunca por la cabeza decir cosas antirreligiosas o estúpidas. Quería solamente criticar la actitud de la gente, especialmente de los jóvenes, por su relación con el cristianismo. No he dicho nunca que los Beatles sean mejor que Dios o que Jesús. Solamente he querido dar a entender que la gente, los jóvenes en particular, se interesa más en los Beatles que en Jesús o en la religión. He usado como termino de comparación a Los Beatles por que son las personas que conozco mejor. Dije una cosa común, natural. Cuando me di cuenta que la cosa estaba convirtiéndose en algo serio, he comenzado a preocuparme seriamente. De todo lo que he leído y observado, he tenido la impresión de que el cristianismo no tenía mas aquella comunicación con la gente, como en el pasado. que se estaba perdiendo el contacto”.


No se puede negar fundamento alguno al análisis de John Lennon acerca del ausentismo o la distracción de tantos. Pero todo esto ha preocupado ahora a sus colegas. Su compañero Paul McCartney, el cual estaba sentado cerca de él, mientras leía su declaración sobre este punto, dijo: “Todos nosotros deploramos este hecho”. Y así el tema ha estado terminado.



Traducción cortesía de Enrique Langer.



Monday, December 8, 2008

Today we light a candle in memory of our beloved John Lennon. For what we see in the streets, on the radio, on our magazines, books and records, he is not dead. He still lives all around us. Dead at 40 years old, so young but so prolific.






Thursday, October 9, 2008








Este artículo apareció hace 18 años, cuando Lennon hubiera celebrado
cincuenta. ¿Tremendo teclo? No, cada vez es más joven porque se necesita
oir su voz con más fuerza.





















Monday, December 18, 2006

Por el entendido Piero Dall'Orso, dícese de lo acontecido durante las sesiones de la canción "A Day In The Life."

"A Day In The Life" fue una auténtica colaboración Lennon-McCartney: grabada en varias sesiones entre el 19 de enero (bases) y el 10 de febrero de 1967 (orquesta), en Abbey Road, con una toma adicional el 22 de febrero (el final de un acorde).

Su título proyectado era "In the life of..." John Lennon se inspira en dos de las noticias aparecidas en un diario: una sobre el heredero de los Guinness (amigo de The Beatles) quien habia muerto en un accidente de tránsito (la noticia principal) y la otra en las calles de Blackburn Lancashire, había cuatro mil agujeros que había que tapar.

A todo esto Paul aporta la parte media de la canción referente a levantarse y coger el autobús encajando perfectamente en la letra de Lennon. Lo primero que se graba es la parte de Lennon tocando la guitarra y McCartney al piano.

"A Day In The Life" - Instrumentación:

Lennon: voz solista en la primera, segunda y última estrofa.
McCartney: voz solista en la sección que empieza con "Woke up, fell out of bed".

Pista Base:
Lennon: guitarra acústica Gibson J-160E.
McCartney: piano.
Mal Evans: despertador.

Pista Orquestal: Lennon: guitarra solista (al principio).
George Martin: armonio.
Lennon, McCartney, Starr y Mal Evans: tres pianos (al final).
McCartney dirige una orquesta de cuarenta y un músicos.

McCartney atribuye a la idea orquestal a la influencia de la música vanguardista de John Cage y Stockhausen. Tuvo que explicarles a los músicos de la orquesta su idea de tocar la nota menor de sus instrumentos hasta llegar a la nota más alta pero buscando cualquier velocidad deseada. Se realizaron varios intentos hasta que se logró el sonido deseado.

La sesión del día 10 de febrero fue realizada por 41 miembros de la Orquesta Sinfónica de Londres y de la Filarmonica Real, para esta sesión se encontraban viejos conocidos del grupo como David Mason, Alan Civil ("For No One") y el violinista David McCallum. Esta sesión fue un evento aparte: los músicos de sesión dirigidos por Erich Gruenberg (quien llevaba una gigantesca garra de gorila con la cual sujetaba el arco) llevaban trajes formales y variedades de sombreros, narices rojas y adornos de todo tipo. Además de los cuatro Beatles se encontraban amigos invitados como los Rolling Stones Mick Jagger y Keith Richards, Marianne Faithfull (novia de Jagger), Pattie Harrison, Donovan y Michael Nesmith de The Monkees. George Martin se encargó de indicarles a los músicos que buscaran crear un efecto de caos organizado durante aquel memorable crescendo.

El día 22 de febrero se realizó la sesión con tres pianos tocados al mismo tiempo por Lennon, McCartney, Starr y Mal Evans. La nota era una Mi mayor. El resultado una nota extendida por 53 1/2 segundos. Esta seria el final apoteósico del album.

Filmación de "A Day In The Life"

Todo estos eventos del día 10 de febrero de 1967 fueron filmados parcialmente. Los semanarios de música en Inglaterra daban información que el grupo pensaba producir un especial de televisión para Sgt Pepper de 52 minutos de duración. Esta filmación se pensó utilizar en un principio pero finalmente fue archivada debido a Magical Mystery Tour a finales de ese año. Finalmente Tony Bramwell quien dirigió la filmación le dijo a Mark Lewisohn (autor del famoso libro "The Complete Beatles Recording Sessions" y conocedor del grupo) que nunca se exhibió la película debido a la prohibición que la BBC le dio a "A Day In The Life" porque pensaron que la canción se releacionaba con drogas. Esa idea de la fiesta no fue descartada del todo, y fue elegida nuevamente para la transmisión de "All You Need Is Love" el 25 de junio de 1967.


Continuará...




Nota del Editor: having read the book...

Disclaimer

This is not your common radio station and we're 100% sure you won't find anything like this anywhere else. CacaoRock Online Radio is a non profit online radio station.

Copyright Disclaimer under Section 107 of the copyright act 1976, allowance is made for fair use for purposes such as criticism, comment, news reporting, scholarship, and research. Fair use is a use permitted by copyright statute that might otherwise be infringing. Non-profit, educational or personal use tips the balance in favor of fair use.